EFRÉN PONTÓN
SECRETARIO DE RELACIONES INSTITUCIONALES DE
CC OO EN EL CAUDAL
El pasado día 13, una emisora de radio de ámbito estatal hizo un programa desde Avilés y una de las personas entrevistadas fue nuestro presidente, Vicente Álvarez Areces. Si esto entra dentro de lo normal, no lo fueron tanto sus declaraciones sobre la realidad económica y social de la región.
Nos habla del aumento de cotizantes a la Seguridad Social entre abril y agosto, que es cuando el sector servicios en particular aumenta sus plantillas (no olvidemos que comprende la Semana Santa y las vacaciones). ¿Se atreverá a valorar estos datos en octubre? No habló ni de la calidad del empleo ni de los salarios. Ni del tipo de contrato que los nuevos trabajadores deben soportar. Otra de las cosas que quiso olvidar de este paraíso terrenal donde vivimos es el no mencionar en absoluto la situación de las Cuencas, tanto del Nalón como del Caudal, sin olvidarnos de Cangas, que está, por su situación geográfica, aún peor. Las cifras de paro se asemejan a las de la reconversión de la minería. En esta comarcas si se mantenía el poder adquisitivo no era por otra cosa que por prejubilaciones y pensiones. (No olvidemos que somos la segunda región con pensiones más altas).
Por supuesto, se refirió a los megaproyectos. Estando en Avilés no podía dejar de referirse al Niemeyer, al Museo Arqueológico o a la Laboral. Con la boca pequeña (muy pequeña), al Musel y a su planta regasificadora. En ningún momento habló de ese sobrecoste tan importante como dudoso que hay en su presupuesto. En lo de la planta regasificadora tiene no sólo a los ecologistas en contra, sino que media Asturias también lo está.
Otro de los grandes proyectos que tiene, camuflado entre las nuevas tecnologías, es sembrar Asturias de parques eólicos. Entre éstos y la línea eléctrica de Sama-Velilla tendremos que cambiar el eslogan de «paraíso natural».
Lo cierto es que la realidad de Asturias es otra bien distinta. La minería es la que es y los sindicatos no paran de negociar ayudas porque, si no, va al cierre. La situación del metal, en manos del Chatarrero Internacional, flota según el mercado. Tan pronto estamos arriba como habrá un cierre, esperemos que temporal. En cuanto a la construcción, tuvimos suerte de que no se dejaron llevar a cabo esos proyectos en nuestra costa, que la querían dejar como el Mediterráneo y, con ello como disculpa, el famoso pantano de Caleao, el cual nos da disgustos cada dos por tres a los ecologistas. No se acordó de un mal endémico (se lo tuvo que recordar la presentadora del programa) que es la falta y disminución de la población permanente y de esa frase tan suya como es la de «leyenda urbana». Pero los fines de semana hay montones de autobuses y de trenes en los que vienen nuestros jóvenes a descansar y a ver a sus familias, porque tuvieron que emigrar para buscar trabajo. Tampoco se acordó de la Variante para ponerle fecha al fin de la obra, ni tampoco de las paradas que efectuará a su paso por el Caudal o si su final estará en Gijón.
Por todo esto, yo y algunos más no creemos que sea tan idílica ni afortunada la vida en la comunidad autónoma de Asturias.