Mieres del Camino,
D. MONTAÑÉS
«¿Y este edificio tan grande para que se utiliza habitualmente?». La gijonesa Carmen González fue ayer una de las 6.000 personas que se congregaron en el nuevo recinto ferial de Mieres en respuesta a la convocatoria de la FAMPA. Ciertamente el equipamiento es enorme, pero ayer se llenó sin problemas. Un éxito de la organización, que, pese a todo, encontró dificultades para mantener compacto a tan voluminoso grupo de pensionistas. El día soleado invitaba a pasear por el concejo. «Dentro hace un poco de frío y nos vamos a conocer Mieres», explicaba al mediodía uno de los integrantes de una comitiva de Teverga. La reunión colapso el municipio. El tejido hostelero lo agradeció especialmente, ya que establecimientos del centro del caco urbano llegaron a ofrecer, al menos, hasta 60 comidas: «Las reservas se hicieron hace semanas», explicada un hostelero de la calle Jerónimo Ibrán. En Cenera, en los aparcamientos de un restaurante llegaron a estacionar hasta cuatro autobuses.
La concentración superó todas las expectativas. Un total de 75 asociaciones de toda la región se movilizaron, algunas de ellas desplazando hasta cuatro autobuses. El consejo José Ramón Quirós destacó la capacidad de convocatoria de la FAMPA: «Este colectivo es muy dinámico y hay que reconocer el gran trabajo de sus responsables», indicó el dirigente regional. Una acto de tal magnitud requería de la presencia de al menos dos miembros del Ejecutivo Regional. La consejera de IU Noemí Martín también estuvo presente: «Se trata de uno de los actos más importantes que se celebran anualmente en la región». La responsable regional se comprometió a acelerar el desarrollo de la ley de dependencia, aunque desatacó que «paralelamente es necesario fortalecer los programas destinados al envejecimiento activo».