Moreda, Antonio LORCA
La labor de divulgación de los juegos tradicionales asturianos, que los mayores del centro de día de Moreda se han encargado de recopilar, ha sido reconocida con el premio «Nuria Lidón» a las buenas prácticas, convocado por la Consejería de Bienestar Social y Vivienda.
Los 21 mayores dependientes integrados en el proyecto intergeneracional «A qué juegan mis abuelos» se encargaron de recopilar juegos como la comba, el aeroplano, el pañuelu, la rueda, la torre o la pita ciega, con los que ellos se entretenían en los años de la posguerra, para después enseñárselos a 26 niños de entre 7 y 8 años del colegio público de Moreda.
Entre los meses de diciembre y junio se llevó a cabo la labor de recopilación, tanto de los juegos como de las canciones que solían acompañarlos. Una vez hecho esto, ocho de los mayores, acompañados por el personal del centro, se desplazaron hasta el colegio para enseñar personalmente a los alumnos, durante dos días, cómo se jugaba a estos juegos tradicionales.
Para aprender los juegos los 26 niños fueron divididos en cuatro grupos que iban rotando para seguir las lecciones de los mayores en dos sesiones de una hora. Cada grupo aprendía en funcionamiento y las reglas de los juegos de la mano de dos mayores del centro social.
Una vez finalizada la actividad, los mayores regalaron a las niñas una muñeca de trapo, que ellos mismos hicieron con una media rellena de algodón y tela de colores, y un tirachinas a los niños. A su vez, los alumnos entregaron una flor blanca y un dibujo con un poema a cada uno de los mayores que participaron en el proyecto.
Manuela Gorgoso, Covadonga Fernández, que coincidió en el colegio con su bisnieto, Bernardino Fernández, Nieves Grandero y Cándida García, son cinco de los ocho mayores dependientes que se desplazaron hasta el centro escolar para divulgar estos juegos y que ayer comentaron como se desarrolló el programa. «Ahora los niños no juegan nada. Yo, cuando era pequeña, todos los días hacía lo que mandaba mi madre y después a jugar», señaló Covadonga Fernández. Por su parte, Bernardino Fernández destaca cómo los niños «tiraban pelotas de goma con los tirachinas» que les entregaron los mayores. Para todos ellos, como dice Bernardin, ha sido «una experiencia muy guapa» y esperan que los niños se aficionen a esos juegos.