Mieres del Camino,
Carmen M. BASTEIRO
El profesor del departamento de Economía Industrial y Desarrollo de la Universidad Complutense de Madrid, Pedro José Gómez Serrano, ofreció una charla en Mieres titulada «Crisis y derechos humanos». Durante el acto, enmarcado dentro del programa de la VI Semana Solidaria y organizado por el Club LA NUEVA ESPAÑA en las Cuencas, el conferenciante repasó las consecuencias que está teniendo la recesión económica entre los países menos desarrollados del mundo y criticó «la falta de ayuda que se destina desde los territorios más prósperos a los menos favorecidos».
La charla, que contó con gran asistencia de público, comenzó con una breve introducción sobre la definición y las clases de derechos humanos. «Los derechos humanos son, tal como recogió la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948, las libertades, facultades o reivindicaciones de bienes primarios o básicos que incluyen a toda persona por el simple hecho de ser humano», explicó el profesor. Además, según el conferenciante, estos derechos del hombre se dividen en tres: los de primera, segunda y tercera generación. «Los de primera generación son aquellos que hablan de los bienes fundamentales que permiten tener vida, comer, beber y la salud. Los de segunda explican la necesidad de gozar de bienestar social, y los de tercera recogen el derecho a vivir en un ambiente sano y de llevar una vida digna». Con la llegada de la crisis, los países menos desarrollados han comenzado a resentirse en los derechos humanos más fundamentales: los de primera generación. En este sentido, el profesor ofreció unos datos recientes que calificó de «alarmantes». «Según el último estudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, desde la llegada de la crisis, el número de personas hambrientas en el mundo ha crecido de 825 a 1.020 millones», explicó Gómez. Además, añadió que «en total, 1.100 millones de personas no tienen agua suficiente para saciar su sed, mientras que 2.800 millones no tienen acceso a agua potable».
Pedro José Gómez explicó que esta «caída» en el Tercer Mundo responde, principalmente, a dos razones. Por un lado, «las remesas que enviaban los inmigrantes desde los países desarrollados hasta sus naciones de origen se han reducido un 15 por ciento». Por otra parte, «con la llegada de la crisis económica las naciones desarrolladas han dejado de invertir en ayuda al desarrollo». De hecho, según indicó el profesor, «el año pasado las ayudas al desarrollo internacional no alcanzaron los objetivos propuestos hace casi cuarenta años, cuando los países desarrollados prometieron la inversión del 0,7 por ciento».