Mieres del Camino, D. M.
El Ayuntamiento de Mieres ha eliminado un importante número de aparcamientos en el polígono de Gonzalín, en la rivera izquierda del río Caudal, para facilitar el tránsito de vehículos. La iniciativa adoptada por el Consistorio busca mitigar los atascos que con frecuencia generan los vehículos pesados que deben acceder o salir, maniobrando, de las diferentes naves industriales. De esta forma, se ha prohibido estacionar justo enfrente de los emplazamientos más problemáticos.
Si bien la calzada que da servicio al polígono de Gonzalín, paralela al paseo del río Caudal, es bastante ancha, las maniobran que realizan los vehículos pesados provocan numerosas retenciones. La distribución del polígono, con todas las naves alineadas en un frente de la carretera y con los aparcamientos en los otros, provoca que los camiones tengan dificultad para acceder a las naves. Al soportar las calzada un alto volumen de tráfico, la presencia de transportes cruzados en la vía hace muy complicado en ocasiones circular con fluidez por el polígono Mieres.
Según las fuentes consultadas por este diario, al eliminar zonas de aparcamiento enfrente de los accesos más problemáticos, los conductores de los vehículos pesadas ganan cerca de dos metros de ancho para realizar sus maniobras, «lo que reduce el tiempo de espera del resto de usuarios de la calzada». El polígono de Gonzalín presente una singularidad que lo diferencia del resto de parques empresariales de la comarca. En su momento, las empresas fueron llegando y tomando posiciones en una zona que estaba considerada entonces como un apéndice más de Mieres, un barrio incluso. De modo que, arbitrariamente y sin programación, se fueron congregando empresas medianas y pequeñas, que evitaban así instalarse en el casco urbano, pero permanecían lo suficientemente cerca como para asegurar la comodidad del servicio.