Mieres del Camino, D. M.
El gobierno socialista de Mieres aseguró ayer que la orden dictada por la jefatura de la Policía Local instando a los agentes municipales a no multar a aquellos vehículos que paren frente a la Casa del Pueblo para realizar labores de carga y descarga no responde a ninguna directriz de ámbito político. El Sindicato Unificado de la Policía Local (SIPLA) aseguró el lunes que esta decisión ha generado «un profundo malestar» en el seno de la plantilla. La central relacionó la medida con un trato de favor hacia del sede del PSOE.
El gobierno local quiso ayer desmarcarse de la decisión tomada por los responsables policiales, alegando que la medida responde a un tratamiento acorde a las actuales pautas de trabajo del servicio. La posición del equipo de Luis María García queda recogida en cuatro puntos:
l Se trata una cuestión de instrucción interna que obedece a una orden del jefe de la Policía Local, en sintonía con los criterios que sigue la Policía en todas las zonas peatonales de la ciudad.
l Desde la Casa del Pueblo se solicita la renovación de un permiso para carga y descarga que tenían desde 2001. Es entonces cuando se les explica que, en la actualidad, la jefatura de la Policía Local no entrega tarjetas de carga y descarga, sino que cuando hay una necesidad puntual de acceso, el interesado debe llamar por teléfono para que se le autorice. Lo mismo es trasladado como instrucción interna por el jefe de Policía a los agentes, para que actúen en consecuencia.
l Esta es la dinámica que se sigue con todos los colectivos o particulares que requieren realizar tareas de carga o descarga en las calles y plazas peatonales de Mieres, tras una petición telefónica previa.
l Por consiguiente, queda claro que no existe ninguna implicación política ni ajena al cuerpo de Policía en este tema, en el que se ha procedido como en todas las peticiones de particulares y colectivos.