Mieres del Camino, D. M.
El Ayuntamiento de Mieres puso en marcha el pasado mes de septiembre una campaña de comprobación de microchips, el dispositivo electrónico obligatorio que deben portar los perros con todos sus datos. El seguimiento arrancó en el casco urbano y tras realizar 300 comprobaciones tan sólo dos animales no tenía en regla sus «credenciales». Tras estos buenos resultados, el Consistorio ha trasladado la vigilancia al medio rural. Los responsables de la campaña prevén que los resultados de las inspecciones arrojen, en esta caso unos niveles de incumplimiento «mucho más altos».
Los mierenses propietarios de perros que residen en pueblos deberán andar con cuidado si no tienen toda la documentación de sus mascotas en regla. La Policía Local abordará de manera inmediata una operación y desplazará a gentes a la zona rural del concejo para comprobar la situación en que se encuentran los perros. Es la primera vez que desde el Ayuntamiento se promueve una iniciativa de estas características, ya que hasta ahora los agentes municipales nunca habían prestado una especial atención al cumplimiento de esta normativa, más allá de puntuales controles rutinarios. Según los últimos estudios realizados por la Protectora de Animales de Mieres, se estima que en el municipio puede haber alrededor de 3.000 canes sin identificar, un auténtico caladero de multas. Los responsables policiales ya advirtieron en su momento que esperaban que los incumplimientos se concentraran en el medio rural, no obstante, el alto nivel de cumplimiento detectado en el casco urbano ha dejado satisfechos a los impulsores de la campaña.
El Ayuntamiento de Mieres incidió ayer en subrayar que los propietarios que no tengan debidamente controlados a sus perros serán sancionados por la Policía Local. Como primera medida, el Ayuntamiento ha colgado en los pueblos un bando advirtiendo de la entrada en vigor de esta campaña. Por primera vez en los últimos años se realizará una vigilancia específica sobre este tipo de incumplimientos. Los agentes municipales se desplazarán a espacios lúdicos, como parques, y a las distintas sendas peatonales, las zonas más utilizadas para pasear a estos animales de compañía, y procederán a comprobar si los microchips están en regla. También actuarán en caminos y fincas. En caso de identificar algún animal sin microchip, la Policía Local tramitará ante el Principado una propuesta de sanción.