Mieres del Camino,
David MONTAÑÉS
La batalla que desde hace años mantienen lobos y ganaderos en los montes de la comarca del Caudal ya se libra también en los pueblos. El último ataque, concretamente, se localizó ayer en Loredo y los cánidos mataron un carnero en una finca situada anexa a la citada localidad mierense. Los vecinos fueron testigos del sorprendente avance de los lobos, que no sólo dejaron el resguardo de la montaña para adentrarse entre las casas, sino que lo hicieron en pleno día, a las cinco de la tarde.
José Manuel Estrada es el dueño del carnero muerto. Reconoce que más que la muerte del animal, lo que le ha sorprendido es que el ataque se haya producido junto a su casa: «Tenía al perro atado y le escuché ladrar y cuando salí fuera ya vi al carnero muerto». Otros vecinos comparten el sentimiento de preocupación de Estrada: «Si ahora llegan hasta las puertas de casa, cuando llegue el invierno y tengan menos comida entrarán en las cuadras», apuntó ayer un ganadero local con resignación.
El pasado invierno los lobos ya actuaron cerca de poblaciones, pero nunca se adentraron tanto como en esta ocasión: «No hay constancia desde hace mucho tiempo de ataques de lobos a personas, pero genera intranquilidad saber que tienes estos animales a las puertas de casa, sobre todo si tienes niños pequeños», apuntó un miembro de la asociación local que reivindica un mayor control sobre la proliferación de estos depredadores. «Nosotros defendemos la presencia del lobo en los montes, pero hay que evitar una proliferación excesiva».
Los ganaderos de la comarca llevan tiempo reclamando batidas. El Principado revisó a finales del pasado mes de julio su programa anual de actuaciones de control, un plan diseñado para controlar las poblaciones de lobos en la región. En toda Asturias, para lo que resta de 2009 y para 2010, se prevé matar un total de 33 lobos, de los cuales únicamente dos pertenecerían a las poblaciones que tienen por territorio las comarcas mineras. En todo caso, este número, según han explicado desde la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras, sería «revisable» si aumentasen los daños producidos por los lobos en la comarca.
A lo largo del año pasado, en la comarca del Caudal fueron abatidos ocho cánidos como consecuencia del gran incremento del número de ataques sufridos entre finales de 2007 y principios de 2008. Por su parte, en el valle del Nalón no se cazó ningún lobo, aunque sí se hizo en 2007, cuando se abatieron dos ejemplares entre Sobrescobio y Caso.
Loredo, la localidad mierense donde ayer se produjo el nuevo ataque de los lobos, es la zona del Caudal que está resultando más afectada. De hecho, el ganadero afectado ni tan siquiera ha solicitado indemnización pertinente: «Ya estamos cansados de tanto papeleo».