Mieres del Camino,
Andrés VELASCO
La innovación en el sector alimentario en Asturias tiene su epicentro en Mieres. El municipio cuenta desde hace unos meses con la Fundación Tecnológica y Formativa en Alimentación (Futeca), una organización que supone la evolución de la antigua Fundación Asturiana de la Carne y que trabaja en el ámbito de la gestión y de la formación.
El coordinador de Futeca, Pablo González, explica que el objetivo de la Fundación no es otro que apoyar a empresas del sector alimenticio, así como mejorar el tejido comercial en Asturias, «algo que es muy necesario y que tiene mucho margen de mejora». Además, Futeca también está volcada en el ámbito de la enseñanza, dedicándose tanto a la formación continua como a la formación ocupacional para desempleados.
Precisamente en esta última área, la Fundación tiene ahora como alumnos a 48 desempleados del municipio, que participan en diversos cursos impartidos por el centro. Además, el propio coordinador de Futeca asegura que ya se están preparando para finales de este año otros tres cursos de formación continua (Carnicería, Elaboración de productos Cárnicos y Auxiliar de industria alimentaria). La Fundación también ofrece formación profesional de nivel medio en la especialidad de Técnico en Carnicería y Charcutería.
Pablo González destaca que la fundación asentada en Mieres «es la única de este tipo que existe en Asturias», y afirma que «al no tener asociados, estamos a disposición de cualquier empresa del sector para ayudarlos en lo que se nos pida».
Entre los trabajos realizados por la Fundación, el coordinador destaca el asesoramiento y la formación de profesionales que se llevaron a cabo para dos mataderos, uno en Lugo (Galicia) y otro en Potes (Cantabria). En lo que se refiere al asesoramiento para la gestión y montaje de empresas del sector alimenticio, Futeca también elaboró el proyecto para la construcción de una fábrica de embutidos en Bimenes.
Sin embargo, la principal característica y ambición de la Fundación es el I+D+i en el sector alimentario, e incluso la formación que se ofrece en el centro también tiene una buena dosis para que los alumnos puedan experimentar y dejar correr su imaginación.
Pablo González explica también que «a estas alturas, en el sector alimentario está todo descubierto, así que la mejor forma para entrar en el mercado y abrir nuevas vías de comercialización es a través de la innovación».