Mieres del Camino,
David MONTAÑÉS
Las dos factorías que Rioglass Solar tiene en funcionamiento en la comarca del Caudal, concretamente en Mieres y en Lena, ya tienen capacidad para fabricar 5.000 espejos solares al día. La consolidación de los sistemas de producción está permitiendo a la firma dar respuesta a importantes pedidos internaciones. En estos momentos se están cubriendo dos voluminosos encargos de casi 268.000 espejos.
En pocos días, la multinacional cerrará el suministro de 77.952 espejos cilindroparabólicos a la nueva planta energética que se está construyendo en la localidad marroquí de Ain-Ben-Matar. Los equipos solares, que se fabrican en Mieres y Lena, se desplegarán en un área de 183.000 metros cuadrados (equivalentes a 25 campos de fútbol) dentro de un parque de 20 megavatios de potencia. Paralelamente, según explicó Fermín Miranda, miembro de la dirección de la empresa, también se está trabajando en un pedido de 190.000 unidades para una empresa de EE UU asentada en el estado de Florida.
La actividad de Rioglass Solar es en estos momentos tan intensa que la planta de Lena, inaugurada hace poco más de un año, trabaja a cuatro turnos, según explicó Fermín Miranda. El pedido de EE UU ya se está cubriendo con envíos por barco de los primeros contenedores, con capacidad cada uno para 630 espejos. La planta norteamericana, con 250 megavatios de potencia, es cinco veces mayor que las que tienen permiso para instalarse en España.
Según sus propios datos, la compañía ha pasado de las 500.000 piezas anuales con las que inició su actividad en Villallana (Lena) a los 1,3 millones espejos de capacidad que ha logrado a partir de la reconversión al negocio energético de parte de sus instalaciones en Mieres, concretamente las de Rioglass Courvet. Esta nueva planta de producción de espejos, denominada Rioglass Solar II, hace que, en la actualidad, la producción anual en las fábricas de Lena y Mieres permitiría cubrir de espejos de concentración solar una superficie de 3,5 millones de metros cuadrados de superficie.
La decisión de ampliar la línea termosolar a Mieres fue adoptada por Rioglass y por su socio Abengoa una vez comprobada que la demanda de la fábrica de Villallana iba muy por encima de su capacidad de producción y para dar respuesta y salida viable a los efectos de la crisis económica en su línea de vidrio de automoción. Rioglass comenzó la elaboración de espejos solares en Mieres debido al notable descenso de ventas registrado en la línea de vidrios para automóviles, consecuencia directa de la crisis que azota al sector a nivel mundial. La compañía decidió a finales del pasado año llevar a cabo la adaptación de las dependencias de Rioglass Curvet, en el polígono de Sovilla, con destino al negocio solar, toda vez que, además, la demanda de espejos en las instalaciones de la firma en Villallana se situaba muy por encima de su capacidad de producción. La intención de Rioglass con la ampliación de la línea termosolar ha sido ajustar la actividad de las plantas de la empresa en la comarca del Caudal a la realidad del mercado. Y es que, frente a la enorme carga de trabajo de la fábrica de Villallana, Rioglass Astur, dedicada al vidrio para automóviles, ha pasado por dos expedientes de regulación de empleo.