A. VELASCO
El delegado de Gobierno en Asturias, Antonio Trevín, aseguró ayer, durante su visita a Mieres, que el proyecto de construcción de un nuevo cuartel para la Guardia Civil «es una obra prioritaria debido al mal estado de las dependencias actuales, y así se lo hemos hecho saber al Ministerio del Interior». Trevín afirmó que, «a pesar de que se están produciendo deslizamientos en muchas obras previstas y pendientes, que van a tener que retrasarse debido a la situación económica, en el caso del cuartel de Mieres no va a ser así puesto que es una actuación muy necesaria y se hará de forma urgente».
El delegado del Gobierno aseguró además que los trámites siguen actualmente en la fase de «redacción de proyecto», y que se están estudiando las opciones posibles. En cualquier caso, Trevín aseguró que el cuartel «va a mantener la ubicación actual puesto que su centralidad resulta un factor muy importante para el desarrollo de la labor del instituto armado».
A preguntas de los periodistas, Antonio Trevín reiteró que no se descarta ninguna opción sobre un posible traslado de los agentes mientras duren las obras de construcción de las nuevas dependencias. Tal y como adelantó este diario, el Ministerio del Interior y el Ayuntamiento de Mieres están negociando introducir variaciones en el proyecto del nuevo cuartel de la Guardia Civil para atender las reclamaciones presentadas por los vecinos del barrio. En concreto, está sobre la mesa la posibilidad de mantener la actual planta y disposición del equipamiento, lo que obligaría a inutilizar las actuales dependencias que ocupa el instituto armado durante los meses que dudarán las obras. Esta opción cuenta con el visto bueno de los vecinos de la zona, que habían rechazado los primeros planes.