Mientras el proyecto del parking subterráneo de la Mayacina va tomando forma, los terrenos del ensanche urbano de Mieres llevan años convertidos en la principal bolsa de estacionamiento de la ciudad. Centenares de conductores utilizan diariamente este espacio, lo que ha generado situaciones de caos circulatorio. Por ello, el Ayuntamiento ha decidido asfaltar parte de los viales y ha autorizado a una asociación de disminuidos a controlar esta parcela a cambio del cobro de la «voluntad». En la imagen, uno de los nuevos vigilantes.