Santa Eulalia , D. M.
El grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Morcín instó ayer al Gobierno socialista a «corregir» su actual política si «quieren seguir manteniendo un escenario de acuerdos con el principal partido de la oposición». La aprobación de las nuevas tasas municipales ha enturbiado la hasta ahora apacible relación mantenida por ambas fuerzas en el Consistorio morciniego. El problema radica en que los populares eran partidarios de congelar los impuestos, mientras que los socialistas optaron por subir los recibos de basura y agua, este último un diez por ciento.
El concejal popular Miguel Figueres acusó ayer al alcalde, Jesús Álvarez Barbao, de recurrir a las «mentiras» a la hora de explicar la tramitación de las nueva tasas. El regidor reprochó a los populares por criticar la subida del agua cuando, según afirmó, estaban dispuestos previamente a respaldar una privatización del servicio que hubiera supuesto un aumento del 48 por ciento en las tarifas: «Eso es simplemente mentira, nunca dimos el visto bueno al citado proyecto y no entendemos al actitud adoptada por el alcalde». El PP sostiene que el PSOE no ha tenido en ningún momento intención de negociar los nuevos impuestos municipales con ellos: «En anteriores ocasiones se nos llamó para intentar establecer proyectos de consenso, algo que ahora no ha sucedido». Los conservadores sostiene que en las últimas semanas han detectado «un acercamiento» de posturas entre PSOE e IU, dos formaciones que últimamente no encontraban puntos de acuerdo en Morcín.