Mieres del Camino,
David MONTAÑÉS
El tejido industrial de Mieres se resiste a hincar la rodilla ante los envites de la crisis. Mieres Tubos tiene de momento suspendido el expediente de regulación de empleo (ERE) que fue tramitado el pasado verano y que, en principio, debía afectar a toda la plantilla. Fuentes de CC OO confirmaron a este diario que la reorganización temporal ha quedado aparcada ante la repunte de la actividad, con nuevos pedidos. De hecho, la firma ha tenido incluso de reforzar los turnos de trabajo con ocho nuevos operarios. El caso de la antigua Perfrisa guarda similitudes con lo sucedido en Rioglass Astur, que en julio reincorporó a su plantilla pocas semanas después de decretar la paralización de la factoría de Sovilla.
La fábrica Mieres Tubos, situada entre Ablaña y Sueros, aprobó a principios del pasado verano el citado ERE. El acuerdo con los sindicatos recogía que los 105 trabajadores permanecerían sin actividad una semana al mes hasta finales de 2010. Las fuentes consultadas entonces por este diario apuntaron que esta medida se adoptó para amoldar los procesos de producción a la baja demanda del mercado. Sin embargo, desde entonces la vieja Perfrisa ha logrado cerrar nuevas operaciones, quedando suspendido el expediente, que de momento no se está aplicando.
La compañía Mieres Tubos da empleo en el concejo del Caudal a más de un centenar de trabajadores y está especializada en la producción de barreras metálicas de seguridad, tubos de conducción y tubos para invernaderos. La antigua Perfrisa se integró en el grupo Condesa en 2004 y durante los últimos años ha estado casi permanentemente sujeta a negociaciones sobre posibles fusiones con otras compañías.
El momentáneo repunte de la actividad en Mieres Tubos y Rioglass Asturias ha evitado que más de 200 trabajadores se vieran inmersos en procesos de regulación de empleo. De hecho, la actual crisis económica está dejando en las Cuencas una estela de regulaciones laborales que, en algunos casos, han salpicado a varias de las compañías más representativas del territorio, que han recibido ayudas públicas. El balance numérico es ya significativo. Alrededor de un millar de trabajadores se ha visto, en mayor o menor medida, afectado por este tipo de planes.