FERNANDO GEIJO
Mieres del Camino,
Antonio LORCA
Para los alumnos del IES Sánchez Lastra integrados en el programa de competencia comunicativa todas las clases son de lengua y de algo más. Tienen que hacer cada día un resumen de lo que se dio en cada una de las materias y explicarlo, hacer una autoevaluación de qué aprendieron, decir qué quieren aprender y qué necesitan mejorar. En definitiva, «se trata de darles protagonismo y obligarles a que piensen», asegura la coordinadora del programa y profesora de Inglés del centro, Margarita Valdés.
El programa, que se está llevando a cabo en 79 centros escolares de Primaria y Secundaria de doce comunidades autónomas, busca mejorar la competencia en lectura y escritura de los alumnos españoles, que las pruebas del informe PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) colocaban por los suelos.
«Todos los profesores enseñamos algo a través de la lengua y todos tenemos una responsabilidad a la hora de desarrollar la competencia en comunicación lingüística», explica Valdés. En el IES Sánchez Lastra son 23 los profesores que están llevando a cabo este programa, que se está desarrollando en media docena de clases. En el instituto mierense también se pone en práctica un programa educativo bilingüe cuyas clases también se enmarcan en el plan para mejorar la competencia comunicativa. Los alumnos están aprendiendo a «comunicarse correctamente tanto de forma oral como escrita, a reflexionar y a pensar en lo que han aprendido y en lo que necesitan mejorar». Entre las actividades que estos alumnos van a desarrollar está la de crear un «boletín todos los trimestres», apunta Valdés. Este boletín sería una especie de revista en la que los alumnos harán de «periodistas».
«Explicarán las actividades que se hayan hecho a lo largo del trimestre, habrá una sección en la que recomendarán libros, tanto ellos como sus padres, para fomentar la lectura familiar, harán entrevistas a algún miembro de la comunidad escolar e incluso de la comunidad local», asegura la coordinadora. Este plan pretende acabar con esas clases en las que «el profesor es el que lo hace todo» y obligar a que los alumnos tengan que «utilizar el lenguaje y tengan que comunicar algo por escrito u oralmente y que se involucren y sean partícipes de lo que se enseña», concluye Margarita Valdés.