Mieres del Camino,
D. MONTAÑÉS
La Junta de Personal del Hospital Álvarez-Buylla de Mieres denunció ayer las condiciones de trabajo en que la plantilla del complejo de Murias se está viendo obligada a desarrollar sus labores. En concreto, acusan a la gerencia de estar acometiendo recortes presupuestarios que inciden directamente en la carga de trabajo que soportan los profesionales.
Los representantes de los trabajadores afirman que éstos sufren «directamente las consecuencias de cambios imprevistos de turno». Al parecer, según los citados portavoces, las sustituciones no se están cubriendo debidamente: «Esto hace que en bastante ocasiones se informe el día anterior a un trabajador de que tiene que cubrir un turno». La Junta de Personal del Álvarez-Buylla sostiene que el aumento de la carga de trabajo que soporta la plantilla está provocando la «saturación del servicio». En este sentido, critican que «no se estén cubriendo las vacantes con las oportunas contrataciones». Además, también denuncian la falta de medios: «Hemos detectado que en algunas áreas hay problemas de suministro de vestimenta».
Los trabajadores aseguran que estos problemas se han acentuado durante los últimos días. «Al final este tipo de situaciones repercuten en la calidad de atención que reciben los usuarios». Los sindicatos afirman que los recortes también se dejan sentir en el cierre ocasional de plantas. El Hospital Álvarez-Buylla es en la actualidad el principal foco de empleo del concejo. Según fuentes del centro, unas 800 personas ejercen su actividad profesional en el complejo sanitario de Murias.