FERNANSDO GEIJO
Mieres del Camino,
C. M. BASTEIRO
«Los elementos industriales están ahí, pero no son perennes». Esta es la primera premisa que tuvo en cuenta Alejandro Braña para confeccionar su libro «Asturias, patrimonio industrial». El fotógrafo se puso manos a la obra y emprendió una «investigación ardua y maravillosa a la vez» que ha dado como resultado un libro de 263 páginas que recorre, a partir de 400 fotografías, el patrimonio industrial de la región. Además de imágenes, el ejemplar se completa con textos de Amparo Fernández.
Los autores de «Asturias, patrimonio industrial», junto con el vicealcalde de Mieres, Roberto Rodríguez, presentaron en la casa de cultura Teodoro Cuesta de Mieres la obra. El lugar que se escogió para el acto no podría ser más idóneo ya que más de la mitad del libro gira en torno a la minería. Según apuntó Braña, «a parte de unas cuantas minas de los Oscos, las Cuencas se llevan todo el protagonismo en este apartado». Además, también «hay sitio para el patrimonio social; viviendas de trabajadores, cuarteles, la casa de los patrones». Para ese capítulo, Braña también encontró «mucho material en la zona». La idea de fotografiar el patrimonio industrial surgió ante «la amenaza de que pueda desaparecer». En cuanto al carácter artístico de elementos fotografiados, el autor asegura que «tienen cierta belleza arquitectónica, hay edificios que plasman a la perfección las tendencias de la época y que están elaborados con sumo gusto». Eso sí, Braña reconoce que «en algunos casos, la imagen no es demasiado bonita, como cuando se retrata un edificio que lleva mucho tiempo derruido».