Cabañaquinta (Aller),
L. CAMPORRO
La Guardia Civil coordinó ayer en Cabañaquinta un espectacular operativo de rastreo para buscar a un vecino de la localidad que se encuentra desaparecido desde la tarde del pasado miércoles. La unidad canina del servicio regional de emergencias 112 Asturias, Policía Local, Protección Civil, vecinos y familiares se sumaron a las intensas labores desarrolladas desde primeras horas de la mañana hasta ya bien entrada la noche. Desde el aire, un helicóptero reforzó las tareas. Al cierre de esta edición, las patrullas rurales del instituto armado, en medio del temporal, seguían intentando encontrar algún indico del paradero de José María R. F., de 78 años de edad y enfermo de alzhéimer, según fuentes del centro coordinador de emergencias 112 Asturias.
La búsqueda arrancó sobre las once de la noche del miércoles, tras advertir la familia la desaparición de José María R. F. Éste fue visto por última vez unas horas antes, sobre las siete. Según explicó un vecino a la Guardia Civil, al encontrase con el desaparecido éste le comentó que iba «camino de casa», ya que «estaba cansado y era hora de recoger». Pese a que el rastreo arrancó ya cerrada la noche, más de treinta vecinos se sumaron las labores. A las dos y media de la madrugada se suspendió el operativo.
Tras la primera búsqueda nocturna, ayer se intensificó el operativo. En principio se estableció un radio de acción de unos 300 metros alrededor de la vivienda del desaparecido, que tiene dos hijos, uno de ellos propietario de un conocido establecimiento hostelero allerano. Durante la jornada, se amplió progresivamente la zona de rastreo, dando cobertura a una superficie de unos 25 kilómetros. Se buscó en fincas, arroyos, caminos, zonas de bosque, carreteras y cuadras, pero no se encontró ningún indicio del paradero del allerano.
Las fuentes de la Guardia Civil consultadas ayer por este diario apuntaron que las labores realizadas fueron «especialmente minuciosas». Pese a que José María R. F. es un persona con una movilidad reducida a causa de sus problemas de salud, no se descarta que pudiera alejarse varios kilómetros de su vivienda, situada en las afueras de Cabañaquinta. De hecho, a última hora de la tarde de ayer varios vecinos, provistos de linternas, se adentraron en el monte para rastrear varias fincas.