Mieres del Camino, A. L.
Los cinco ediles sancionados por el PP respondieron ayer a la petición que hizo la dirección regional del Partido Popular al Alcalde, en la que se reclama su paso al grupo de no adscritos. Esta situación supone reclamar «las dos liberaciones que el grupo municipal tiene, el local del grupo en el Ayuntamiento, los dos puestos en la Junta de Gobierno, la asignación que el grupo municipal tiene hasta la fecha y los cargos y derechos que venían disfrutando en órganos e instituciones».
Para estos cinco concejales, expulsados del Grupo Popular José Coto, Elías Álvarez y Secundino Vallejo, y suspendidas por seis años Ana María Cidón y Belén Asenjo, «sería aberrante, y sobre todo un fraude a la ciudadanía, que se procediese a liberar a dos concejales (José Juan García y Fernández Berandón) que juntos llevan 100 horas de dedicación a los problemas de los vecinos de Mieres frente a las más de 4.000 de cada uno de los cinco concejales "renovadores"».
Y añaden: «Sería irrisorio que se le diese un local de trabajo a estos dos concejales, que no pasan por el Consistorio». En la petición de la asignación que tiene el grupo municipal ven estos ediles «la verdadera preocupación», tanto de los dos concejales mencionados «como de la actual y golpista junta gestora y su presidente». A su vez, critican el traslado de «un digno local en Armando Palacio Valdés por 340 euros mensuales a uno ostentoso en los jardines del Ayuntamiento por 800». «Es la nueva forma de hacer política: frente a la contención, el despilfarro», aseguraron.