Oviedo,
D. M.
La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Asturias ha condenado a un vecino de Turón (Mieres), Roberto V. R., por un delito de tráficos de drogas. Además, durante la investigación también se detuvo, de manera totalmente fortuita, al padre del joven, Luis Manuel V. R.; en este caso, por tenencia de explosivos. La condena se eleva a cuatro años de prisión para cada uno de los acusados. Además, el tribunal impone a Roberto V. R. el pago de una multa de 2.000 euros, con la responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago de veinte días. Las defensas de ambos acusados habían solicitado su libre absolución.
La sentencia, tal como sostuvo la Fiscalía Antidroga asturiana durante la vista oral, considera probado que durante el mes de septiembre de 2007, Roberto V. R. se dedicaba a la venta de cocaína en la localidad de Turón. El hombre fue detenido el 24 de septiembre por la Guardia Civil, que se incautó de cocaína valorada en 1.200 euros y de plantas de marihuana escondidas en una cochera familiar que el joven utilizaba, y también en una cuadra. El propio joven, una vez ya desenmascarado, fue quien destapó los escondrijos, descubriendo, en principio sin saberlo, otro delito familiar. En la ya citada cuadra se encontraron, además de droga, cuatro detonadores eléctricos de tipo «sensible» y de microrretardo, utilizados en minas de carbón, con propiedades explosivas y en perfecto estado de funcionamiento. Eran propiedad de su padre, Luis Manuel V. R., trabajador de la minería ya jubilado.
La sentencia considera probados que ambos familiares, aunque por separado, delinquieron. En el caso del hijo, alegó que la droga era para consumo propio, algo que el juez consideró «falso». «El hecho de que no lo pudieran pillar in fraganti prueba la astucia, la habilidad y la frialdad con que se movía», recoge la sentencia. El texto es claro: «La entrega de la droga no puede ser considerada espontánea, ya que el registro de la cochera estaba en la instrucción, y, paralelamente, la confesión no fue veraz ya que aludió a que la droga la tenía para consumo propio, algo que resultó falso».
Sobre la acusación a la que se enfrentó el padre por tenencia de explosivos, el juez también sostiene que hubo mala fe. «El acusado era conocedor, por haber trabajado en la mina, de que no podía tener consigo los detonadores encontrados en la cuadra». Tras la intervención de la Guardia Civil en Turón, padre e hijo deberán hacer frente a una pena de cárcel de cuatro años, aunque ambos familiares tienen aún la opción de apelar ante el Tribunal Supremo.
El hijo
Roberto V. R. fue detenido en Turón, donde, según la sentencia, se dedicaba a la venta de cocaína y marihuana
El padre
Luis Manuel V. R., minero jubilado, escondía en una cuadra de su propiedad cuatro detonadores eléctricos de tipo «sensible», utilizados habitualmente en las explotaciones asturianas de carbón.
La condena
La Audiencia Provincial de Asturias ha condenado a padre e hijo a 4 años de cárcel.