JOSÉ MANUEL GARCÍA
CANTANTE DE TONADA
En Mieres, el Café Carolina vio nacer al Club Filatélico Mierense, que en 1959 celebraría su primera exposición en la Casa Sindical (hoy Casa del Pueblo). Afortunadamente, es una sociedad que continúa viva, con la misma ilusión que hace 50 años. Entre las sillas y mesas del viejo Carolina, un grupo de amantes de la filatelia se embarcó en una aventura que hoy continúa navegando gracias a tantos coleccionistas que han hecho con su afición una sociedad al servicio del coleccionismo, pero sobre todo son la simiente de una sociedad que a lo largo de medio siglo ha mantenido una continuada labor en pro del coleccionismo y la proyección de Mieres en todos los ámbitos, muy especialmente el cultural.
El club de filatelia tiene anécdotas tan sorprendentes como la participación en una muestra de una colección sobre la Unión Soviética en una época donde cualquier tufillo que denotase ya no pro comunismo sino la simple mención de esa ideología era rápidamente censurado por aquellos que precisamente dieron con su presencia en la exposición categoría de acontecimiento cultural de primer orden.
El Club Filatélico Mierense pertenece a la Federación Española de Sociedades Filatélicas, siendo socio fundador de la misma en 1963, al igual que de la Federación Asturiana de Sociedades Filatélicas, entidad que le ha concedido la medalla colectiva en 2001 como reconocimiento a su trayectoria en la filatelia asturiana. La sociedad está inscrita como sociedad cultural en el Registro Municipal con el número 2 y el 100 en las Asociaciones de Cultura del Principado de Asturias.
La actual junta directiva está compuesta por: Ángel Iglesias, José Luis de la Cruz, Isabel Rodríguez, José Luis Pérez, Rubén Prada, Fernando Rodríguez, José Mantilla, Joaquín García, Miguel Ángel Fernández y Jorge Braga.
La filatelia es la afición por coleccionar y clasificar sellos, sobres y otros documentos postales. En los sellos queda representada parte de la historia nacional, regional y local de los países mediante figuras de personajes ilustres, monumentos, pinturas, flora, fauna, historia postal, etcétera. Más que la cantidad, es la rareza de los ejemplares de la colección lo que le da valor a ésta. Algunos sellos llegan a adquirir un valor comercial muy elevado y son difíciles de conseguir.
El Club Filatélico Mierense, desde su fundación, ha participado de manera activa en multitud de acontecimientos, sobre todo culturales, en Mieres y otras localidades limítrofes, colaborando con diferentes organismos, tanto oficiales como privados, que se acercaron hasta el mundo del coleccionismo para participar en sus celebraciones. Como muestra podemos decir que la Casa Municipal de Cultura «Teodoro Cuesta» se inauguró en 1988 con una exposición filatélica y fueron varias entidades las que se acercaron para pedir colaboración en efemérides, aniversarios o, sencillamente, en homenajes.
Durante estos cincuenta años fueron numerosas las actividades realizadas: exposiciones, matasellos especiales, una tarjeta entero postal, acuñación de medallas, conferencias, dos sellos personalizados, un sello para don Severo Ochoa, etcétera, amén de la actividad de los miembros del club que han participado y competido en exposiciones regionales, nacionales e internacionales.
El Boletín «Mieres Filatélico» es el más antiguo de los que editan actualmente las sociedades filatélicas asturianas y varios de los matasellos especiales han sido galardonados por su originalidad y belleza. El dedicado a Alonso de Quintanilla, en 1992, fue elegido por un jurado constituido para la ocasión como el mejor de los que se habían utilizado en Asturias, coincidiendo con el 50.º aniversario del primer matasellos especial asturiano. Cuatro años más tarde la revista «Crónica Filatélica», de tirada nacional, consideraba el dedicado a la máquina «Santa Bárbara» el mejor matasellos. Ambos fueron realizados por el socio del club don Manuel Alonso Canga.
A Mieres se han desplazado presidentes de la Federación Española de Sociedades Filatélicas, el secretario general y el jefe de exposiciones de la Real Casa de la Moneda, el director de Filatelia de la E.P.E., Correos y Telégrafos y multitud de filatelistas.
El Club Filatélico Mierense siempre ha mirado hacia adelante; del pasado se siente muy orgulloso, pero sólo le sirve para intentar superarse de cara al futuro. Con motivo de la celebración de sus bodas de oro, la Federación Española de Filatelia les concedió la organización de la XXI Exposición Filatélica Nacional de Filatelia Juvenil, Juvenia 2009, en la que participaron filatelistas entre 13 y 21 años de todo el Estado, además de los de Francia y Portugal. Y también acogió exposiciones de sellos, seminarios y el 6.º curso nacional de monitores juveniles. Actos que se desarrollaron entre los días 6 y 14 de noviembre en distintos lugares de la villa de Mieres, todo un acontecimiento local, regional, nacional, internacional y mundial. El mayor acontecimiento filatélico celebrado en Mieres y donde por primera vez el Correo Español emitió un sello conmemorativo de nuestra localidad, que recorrerá el mundo como el mejor embajador de nuestra villa. El sello dedicado a Mieres presenta la popular plaza de Requejo sobrevolada por el popular «Pinín», un personaje inmortalizado por el dibujante Alfonso Iglesias a bordo de un «madreñogiro», y también recoge el escanciador de sidra, amén de otras muchas cosas que se dejan ver en el sello. Sin duda, otro de los aciertos de la comisión organizadora y, en este caso, de Joaquín García, autor del diseño. Destacar también que en Mieres se entregaron por primera vez las medallas de oro de las Juvenias. Un gran logro para Mieres gracias a los 50 años de trabajo y afición de todos los que formaron y forman parte del Club Filatélico Mierense.
Amplio programa de actividades que se fueron sucediendo día a día: conferencias, visitas turísticas a centros culturales y mineros, comida tradicional asturiana entre gaita, tambor y toná, actuaciones que fueron largamente ovacionadas por las diferentes delegaciones y que tuvieron el aliciente añadido de haber contado con un presentador excepcional.
Son tantos los que se han ido en estas últimas décadas, desde los que colocaron la primera piedra de esta afición hasta quienes a día de hoy continúan aquella labor, que mencionarlos sería interminable y tendría el riesgo del olvido involuntario de alguno. Para que eso no suceda quiero dejar constancia por escrito -al haber vivido este 50.º aniversario como admirador de este club filatélico y haber estado presente en distintos actos- de que su recuerdo sigue vivo. Y creo que allá donde se encuentren se sentirán orgullosos de estos cincuenta años de andadura filatélica y desearán que esta afición se prolongue indefinidamente.
Una vez más, gracias por el esfuerzo y el empeño puestos por mantener esta larga andadura en beneficio de la cultura y de la interrelación de los pueblos. Recibid, a la vez, la más sincera y expresiva felicitación.