Santa Eulalia,
Andrés VELASCO
La batida de lobos realizada ayer por la Consejería de Medio Ambiente para controlar la población de cánidos en la zona del Aramo finalizó sin que los guardas lograran abatir ningún ejemplar. Según informaron fuentes de la Asociación de Ganaderos Afectados por el Llobu (Agall), en la batida participaron en torno a una treintena de personas entre ganaderos y personal de la guardería de Medio Ambiente del Principado de Asturias.
Desde el colectivo de ganaderos explicaron que el rastreo se produjo en las faldas de la sierra del Aramo y que «solamente se pudieron ver rastros de lobos, aunque no se pudo abatir ningún animal». Precisamente en la sierra del Aramo se produjo el último ataque de cánidos. Según informaron desde Agall, el pasado sábado siete ovejas aparecieron muertas en la zona del Monsacro por ataques de lobo, «causa que posteriormente certificó la guardería del Principado».
La batida realizada ayer se enmarcó dentro del plan regional de gestión del lobo y se efectuó tras haber sido suspendida semanas atrás a causa de la nieve que dejó el temporal. La dificultad en los accesos obligó a posponer la batida.