Mieres del Camino,
D. MONTAÑÉS
Los cinco ediles mierenses expulsados del PP no encontrarán ningún tipo de apoyo político en lo que queda de mandato municipal. PSOE e IU coinciden en señalar que la aplicación del pacto antitransfuguismo impedirá que en el Ayuntamiento se apruebe ningún tipo de iniciativa que esté impulsada por el citado grupo de concejales no adscritos. Las fuentes socialistas consultadas por este diario apuntaron que no pondrán ni quitarán una coma a los contenidos del citado acuerdo firmado a nivel nacional y que, por su parte, «las mociones que presente José Coto y sus afines no recibirán nuestro apoyo, aunque podamos estar de acuerdo en el fondo».
IU también está en esa linea. Su portavoz, Luis Álvarez Payo, asume este planteamiento, aunque con cierto desapego: «El pacto antitransfuguismo me parece papel mojado, pero lo firmamos y aceptamos sus contenidos; por lo tanto, no apoyaremos a los ediles expulsados». Ahora bien, la coalición advierte de que el cerco político a los ediles díscolos no debe ser vulnerado con acuerdos «subterráneos». Así, Álvarez Payo indicó abiertamente que «estaremos vigilantes para que nadie caiga en la tentación de jugar con cartas marcadas, llegando a acuerdos poco transparentes».
La reorganización que acaba de experimentar la Corporación mierense abre un complejo abanico de posibilidades a la hora de llegar a acuerdos políticos, algo que en este caso es indispensable debido a la minoría numérica que sufre el gobierno socialista de Luis María García. Los responsables locales del PSOE advirtieron de que aplicarán, «siguiendo el manual», el pacto nacional antitransfuguismo. A nivel práctico, esto significa que a los concejales expulsados del PP se les retirarán las liberaciones y tampoco podrán representar al Ayuntamiento en ninguna entidad u organismo externo. No obstante, el PSOE sí considera un interlocutor válido a José Coto y su equipo a la hora de plasmar acuerdos como, por ejemplo, los planes de obra o la elaboración de nuevas tasas. Ahora bien, Los concejales no adscritos, aunque tengan las manos libre para respaldar iniciativas de otros grupos, estarán aislados a la hora de impulsar propuestas propias. Ni PSOE, ni IU, ni por supuesto el PP, las apoyaran. Por su parte, los ediles expulsados del PP ya han señalado que no asumirán su nueva situación en la Corporación y que, al sentir vulnerados sus derechos, acudirán a la juzgados para salvaguardarlos.