San Isidro,
A. VELASCO
El retraso en la construcción de una línea eléctrica que suministrase al complejo de San Isidro fue el principal argumento que la promotora asturiana Ski Golf Resort esgrimió para abandonar el proyecto en el entorno de la estación. Según el acuerdo firmado en 2005, la empresa asturiana debía ejecutar el proyecto urbanístico en cinco años, un plazo que expiraba en octubre de 2010, un compromiso que no se iba a poder cumplir debido a la falta de suministro eléctrico.
Fue entonces cuando Ski Golf Resort decidió emprender acciones legales para resolver el contrato firmado con la Diputación de León, a la que además reclamó una cuantía de seis millones de euros. En esta cantidad se incluye el dinero que la empresa pagó por las parcelas, además de la gestión urbanística y de las casi doscientas viviendas ya ejecutadas.
Además de los retrasos en la línea eléctrica, cuya construcción ya está desbloqueada, otro de los factores que llevó a la promotora asturiana a abandonar el proyecto fue el anuncio por parte de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, de que no iba a acometer la construcción del complejo deportivo, el campo de golf y el spa, que su antecesor en el cargo había pactado con Ski Golf Resort. El gerente de la compañía aseguró en su momento que la decisión de acudir al Juzgado se tomó, entre otras cosas, porque «entramos en este negocio con unas condiciones que ahora no se cumplen».