Mieres del Camino,
David MONTAÑÉS
La expansión urbana hacia el Sur que Mieres ha experimentado en los últimos años, con una notable concentración de equipamientos en Santullano, no tendrá prolongación también hacia el Norte. El nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), cuyo desarrollo ya está prácticamente cerrado, recoge que los terrenos que actualmente ocupa el lavadero de El Batán serán catalogados finalmente como suelo industrial, descartando la alternativa de abrir una nueva bolsa para proyectos residenciales, una opción recurrente desde hace tiempo en los debates políticos.
Si bien Hunosa sigue considerando el lavadero de El Batán como un equipamiento estratégico, ya que en sus instalaciones se trata actualmente todo el carbón producido por la empresa estatal, alrededor de un millón de toneladas, los grupos municipales llevan años debatiendo la posibilidad de dar salida a la expansión urbana de Mieres a través de esta zona. IU ha sido la formación que con más fuerza ha defendido esta alternativa, por otra parte, la más viable debido al encorsetamiento orográfico y estructural de la ciudad. Finalmente, la nueva planificación urbana zanjará el debate. En cuanto el nuevo PGOU entre en vigor, toda la superficie que ocupa el lavadero de Hunosa seguirá estando catalogada como suelo industrial.
Con el crecimiento urbano taponado hacia el Norte, la única alternativa de expansión de Mieres se concentra en las laderas de la zona oeste, donde el Ayuntamiento facilitará la construcción de viviendas unifamiliares. El actual equipo de gobierno local apuesta por abrir nuevas actuaciones urbanísticas que complementen los grandes planes que ya se encuentran en marcha, con la Mayacina como principal referencia. Los responsables municipales han confirmado que el nuevo Plan General de Ordenación Urbana abrirá un nuevo concepto de expansión urbana en la ladera oeste de la capital del concejo. En toda la franja que transcurre entre Siana y Ujo se reservarán importantes espacios para el desarrollo de chalés.
El Ayuntamiento también tiene en proyecto desde hace tiempo seguir abriendo espacios residenciales en la zona sur del casco urbano, aunque las opciones actuales son muy complicadas. En el caso del polígono de Vega de Arriba, las propuestas que se barajan son un traslado de empresas o, más viable, buscar una fórmula mixta que permita compaginar la actividad empresarial con el desarrollo residencial. Si bien el gobierno local ha coqueteado con este proyecto, en estos momentos parece provisionalmente aparcado. El polígono de Vega de Arriba fue construido a principios de los años sesenta, poco después de que el lavadero de El Batán entrase en funcionamiento, y fue uno de los primeros de Asturias. Ambos equipamientos industriales son en la actualidad dos muros que encajonan el casco urbano de Mieres.