Mieres del Camino,
Andrés VELASCO
El campo de Santa Bárbara, en Ablaña. Ésa es la solución que el PP de Mieres plantea para que el Club Deportivo Santa Marina cuente por fin con unas instalaciones para entrenar y jugar. Así lo afirmó ayer el presidente del PP de Mieres, Carlos Galcerán, quién anunció además que su grupo municipal defenderá la construcción en ese terreno de juego de un campo de hierba artificial y un edificio de usos múltiples «que sirva para solucionar el problema de la entidad y también para poner en valor a la localidad de Ablaña, olvidada en los últimos años».
Galcerán afirmó que la situación del Club Deportivo Santa Marina, una entidad que agrupa a 160 deportistas y cuyos directivos están dispuestos a ponerse en huelga de hambre para reclamar un campo, «es un problema que afecta al deporte base, a los niños y también a la salud, puesto que deporte y salud siempre van de la mano», y criticó que «desde el Ayuntamiento de Mieres no se ha hecho absolutamente nada ni se han querido buscar soluciones que atajen el problema». Tras reunirse con los directivos de la entidad, Galcerán afirmó que éstos están dispuestos a desplazarse a Ablaña siempre y cuando se impulse algún convenio con algún medio de transporte público, algo que llegado el caso, el presidente del PP de Mieres consideró «factible».
Así las cosas, la proposición de los populares es que el Santa Marina se traslade a jugar y a entrenar al campo de Santa Bárbara, propiedad de Hunosa y que ahora mismo solamente utilizan el equipo de la empresa. Por ello, los populares consideran que es posible alcanzar un acuerdo para que se compartan las instalaciones, como ya ocurriera con el campo Hermanos Felgueroso.
Además, Galcerán aseguró que su grupo municipal defenderá la construcción, en el mismo espacio que ocupa el actual campo de Santa Bárbara, de un nuevo terreno de juego de hierba sintética y un edificio de usos múltiples con vestuarios, duchas y un gimnasio, y planteó que la financiación puede llegar vía fondos mineros o del plan estatal anticrisis. Por último, Galcerán afirmó que esta medida «dará un impulso a la localidad de Ablaña, la gran olvidada en los últimos años».