José Manuel Ramos Pimentel nació en Torre de Moncorvo, en Braganza, hace 52 años. La inmigración portuguesa en Mieres tiene larga tradición y, aún hoy, este país constituye la comunidad más numerosa de extranjeros en el concejo. Ramos tenía 7 años cuando vino a Mieres, donde su padre trabajaba como minero. «Mi padre me trajo un par de años después de llegar él. En principio no tenía intención de quedarse, sólo quería buscarse la vida y volver a Portugal, pero finalmente nos quedamos», explica. Este portugués relata cómo la inmigración de portugueses a Mieres ha descendido en los últimos tiempos. «En los años sesenta y setenta vinieron muchísimos portugueses aquí y los que todavía quedan son en su mayoría prejubilados». «Ahora van a trabajar a otros sitios; a la construcción en Andalucía, por ejemplo», dice. Como su padre, Ramos también trabajó para Hunosa, empresa en la que se prejubiló. «Fuimos bien acogidos por el Estado y entre la gente hubo de todo», explica este portugués que hoy ya es un mierense más.