Pola de Lena,
David MONTAÑÉS
La ciudad geriátrica que un grupo de empresarios proyectó hace dos años para que fuera desarrollada en la localidad de Campomanes ya se encuentra en el saco de las iniciativas truncadas de la comarca. El alcalde de Lena, Ramón Argüelles, confirmó que la actuación se encuentra «totalmente parada» y que el interés de los inversores parece haberse enfriado. El desarrollo de otros proyectos similares, como el macrogeriátrico que el Montepío de la Minería Asturiana está construyendo en Felechosa o los pisos tutelados para mayores que el Ayuntamiento de Lena pretende poner en marcha en las viejas escuelas de Villallana, han cerrado el paso a una inversión de 20 millones en Campomanes.
La iniciativa planteada en su momento tenía poco que envidiar al ambicioso proyecto geriátrico que está en marcha en Felechosa con el Montepío como promotor. La actuación contaba con una inversión inicial de 20 millones de euros y planteaba el desarrollo de equipamientos para dar servicio a más de 200 personas. El Instituto del Carbón llegó incluso a respaldarlo con una subvención de algo más de 1,3 millones de euros, que no han sido reclamados. El proyecto, respaldado por un importante empresario madrileño con amplia experiencia en el sector, estuvo fraguándose cuatro años antes de que fuera anunciado oficialmente a principios de 2008. De hecho, los terrenos fueron adquiridos y hace dos años todo parecía preparado para que los trabajos arrancaran.
La iniciativa planteada para la Campomanes constaba de dos fases. En una primera intervención se hubiera construido una residencia para dependientes con 110 plazas y un centro de día (30 plazas). También se contemplaba levantar 12 apartamentos tutelados con servicios para personas con problemas de movilidad (24 plazas).
En una segunda fase se hubieran añadido otros 66 apartamentos. Este complejo debía levantarse en las proximidades del viejo palacio de Campomanes. Estaba prevista la ocupación de unos 15.000 metros cuadrados anexos al casco urbano de la localidad, concretamente, entre las calles Trambasaguas, Mercadiechu y Peña Chago. Los responsables de la iniciativa explicaron en su momento que los inmuebles contarían con amplias zonas verdes y con los últimos avances y tecnología para personas dependientes. La promotora preveía que el proyecto generase aproximadamente 100 puestos de trabajo directos (72 en la primera fase y 28 en la segunda fase).