Moreda (Aller),
C. M. BASTEIRO
Los vecinos de la localidad allerana de Villanueva están en pie de guerra. Durante las últimas semanas han recogido 400 firmas para reclamar al Ayuntamiento de Aller que extreme la vigilancia en el aparcamiento anexo al tanatorio y, además, que se dirija a la Dirección General de Carreteras para proceder a la instalación de badenes que controlen la velocidad de los vehículos que transitan por la zona. Aunque ya enviaron la denuncia con las rúbricas de los afectados, todavía no han recibido respuesta alguna por parte del equipo de gobierno.
Ana Martín, la representante de los vecinos, asegura que «la situación es insostenible». «Cuando vamos caminando a Moreda, si hay salas ocupadas en el tanatorio, los coches se agolpan en la acera y nos vemos obligados a caminar por mitad de la carretera», explica. En este sentido apunta que la entrada «es muy mala y, si nadie está controlando el tráfico, los usuarios prefieren aparcar en la acera, por comodidad».