Mieres del Camino,
Andrés VELASCO
Los mierenses están negros con el control que está ejerciendo la Policía Local sobre la zona azul gratuita. El Ayuntamiento de Mieres llevaba días advirtiendo de que se iba a intensificar la vigilancia en el centro de la localidad para garantizar el cumplimiento del tiempo máximo de una hora de estacionamiento. Pese a ello, cerca de un centenar de vehículos fueron multados. La Policía Local hizo un intenso seguimiento. Sólo durante la mañana se tramitaron más de setenta sanciones y los agentes prosiguieron con su labor por la tarde ante las muestras de disconformidad de los vecinos.
Si bien la zona azul gratuita funciona en varias calles del centro del casco urbano desde hace ya casi una década, a lo largo de los últimos meses apenas se respetaban las limitaciones. El mal estado en que se encontraban los parquímetros, habitualmente fuera de servicio, hizo que se relajase mucho la vigilancia policial. De esta forma, los conductores se habituaron a aparcar sin tener en cuenta las restricciones. Ante esta situación, el Ayuntamiento decidió tomar cartas en el asunto. Instaló nuevos parquímetros y, desde ayer, la Policía Local tiene orden de sancionar a los conductores que no coloquen el tique o permanezcan durante más de una hora estacionados en el mismo sitio.
La medida adoptada por el Ayuntamiento no encontró ayer respaldo popular. Pepe Veiga, un vecino de Ujo que se desplaza a Mieres con frecuencia, destacaba ayer: «Como medida para liberar plazas de aparcamiento puede llegar a ser útil, pero es incomprensible que los policías anden detrás de la gente, como si fueran presas, para poner multas a discreción». En este sentido, Veiga relataba que en su caso no llevaba dinero suelto para sacar el tique en el parquímetro. «Crucé la calle para comprar un cupón y así poder tener una moneda para obtener el resguardo de la zona azul, tardé menos de un minuto, y cuando fui a colocar el tique, un agente ya estaba redactando la multa», aseguró el ustiano. Y añadió: «Si tardo dos minutos más en cambiar para tener suelto, me encuentro con la sanción en el parabrisas». Además, Pepe Veiga criticó: «Una cosa es que se tomen medidas y otra que se estén tomando las cosas a la tremenda, como parece que lo están haciendo por la forma de actuar y sancionar».
Otra de las quejas que ayer se escuchaban en Mieres provenía de los trabajadores que residen fuera del casco urbano, que se tienen que desplazar a la capital del concejo para desarrollar sus trabajos. Denunciaban: «Ya no vale con salir a cambiar el tique cada hora, sino que tienes que cambiar el coche de sitio, porque los policías te apuntan la matrícula y, si lo tienes en la misma plaza, te sancionan igual». Éste es el caso de Jorge Rodeiro, que pasó toda la mañana cambiando el coche de sitio y poniendo los tiques cada vez que aparcaba. En esa misma línea apuntaba Gregoria Pérez, otra joven de la misma localidad y que también trabaja en Mieres. «Hay que pedirle permiso al jefe para salir cada hora y perder tiempo en mover el coche», apunta la joven, que añade: «Con estas medidas lo único que se consigue es que la gente no venga a Mieres, por ejemplo, para realizar las compras, y vaya a una gran superficie a Oviedo o a Gijón, donde tienen el aparcamiento gratuito».
Mientras, Rosario Barbón, vecina de Urbiés, señaló: «Este sistema es un poco injusto para la gente que tenemos que venir de los pueblos a Mieres a comprar, porque no nos da tiempo a hacer los recados en el plazo que te dan de aparcamiento», si bien reconoció que «concretamente hoy sí ha sido mucho más fácil encontrar aparcamiento».
Pero la zona azul de pago no solo encuentra detractores en los vecinos de los pueblos del extrarradio, sino también entre los propios habitantes del casco urbano. Marisa Rodríguez explicó: «Aunque por una parte se pueda entender que se implante la zona azul, la acción de controlar y sancionar a diestro y siniestro tiene un claro afán recaudatorio, porque van a obtener mucho más dinero de las multas que si pusieran la zona azul de pago como en Oviedo».
Mientras, Alfonso de la Rosa, vecino también del casco urbano de Mieres y secretario general de la Unión Comarcal de CC OO, aseguró: «Ésta es una medida que no tiene ni pies ni cabeza; primero porque no va a ser beneficiosa para fijar población, y segundo porque con los pocos aparcamientos de los que dispone la ciudad de Mieres, limitar tan drásticamente el tiempo de estacionamiento y hacer un control policial tan exhaustivo para sancionar a los conductores va a ser contraproducente».
«No da tiempo a cambiar para tener monedas y ya te están poniendo la multa»
<Pepe Veiga
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Vecino de Ujo
«Los consumidores van a acabar comprando en las grandes superficies de Oviedo»
<Gregoria Pérez
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Vecina de Santa Cruz
«El control que están haciendo de la zona azul tiene un claro afán recaudatorio»
<Marisa Rodríguez
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Vecina de Mieres
«Es imposible poder hacer los recados para la gente que venimos de los pueblos»
<Rosario Barbón
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Vecina de Urbiés
«Ya no vale con cambiar el tique cada hora, ahora hay que mover el coche»
<Jorge Rodeiro
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Vecino de Santa Cruz
«En una ciudad con tan pocas plazas para aparcar, la medida va a ser contraproducente»
<Alfonso de la Rosa
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Vecino de Mieres