Mieres del camino,
David MONTAÑÉS
El Ayuntamiento de Mieres quiere evitar que las viejas explotaciones mineras, una vez rehabilitadas, se conviertan en un clásico museo y apuesta por «centros socio-culturales abiertos al ciudadano».
El Gobierno local ya trabaja para establecer qué tipo de iniciativas abordará para dotar de contenido a dos emblemáticas explotaciones que actualmente se encuentran en diferentes fases de restauración con fines esencialmente turísticos. Los pozos San José, en obras desde hace meses, y Santa Barbara, en fase de redacción del proyecto, están en estos momentos a la espera de que se defina su futura utilidad. El Gobierno local, en contra de lo establecido en un primer momento, tiene claro ahora que el futuro de ambos equipamientos no debe pasar por abordar actuaciones museísticas. La concejal de Cultura, Diana González, explicó ayer a esta diario que el Ayuntamiento pretende ser «mucho más ambicioso, convirtiendo ambos inmuebles en modernos complejos socio-culturales que, una vez en funcionamiento, se integren en la vida social del municipio».
En principio, tanto San José como Santa Bárbara parecían abocados a integrarse en la red museística de Mieres. No será así. Si bien el Ayuntamiento aún no tiene definidos los proyectos para dar contenido a estas instalaciones una vez rehabilitadas, las líneas maestras están fijadas. «Apostamos por crear equipamientos abiertos al ciudadano, con salas de reuniones, espacios para talleres y, también, alguna sala de exposiciones», señaló Diana González, que quiere que la rehabilitación del rico patrimonio industrial del valle de Turón no se quede en el desarrollo de centros de muestras vinculadas al pasado. «Los museos pueden estar bien, pero nosotros queremos utilizar nuestra herencia minera para proyectarnos hacia el futuro», sañaló la edil socialistas, que ve el futuro de las viejas explotaciones, una vez queden rehabilitadas, más próximo a convertirse en algo parecido a casas de cultura o ateneos que en pasar a ser museos. «Nuestra intención es que el visitante conozca esas instalaciones mineras y su importancia adentrándose en sus dependencias, admirando de los castilletes, pero sin estar sujetos a horarios, interactuando en el entorno».
El Ayuntamiento no tardará en estar en condiciones de poner en marcha su planificación. Las obras de rehabilitación del pozo San José, situado en La Veguina, arrancaron el pasado mes de octubre. Si se cumplen los plazos, las labores deberán estar terminadas antes de finales de año. La actuación cuenta con un presupuesto de 931.326 euros. Por su parte, la recuperación del pozo Santa Bárbara, el primer conjunto minero declarado bien de interés cultural en Asturias, marcha con algo más de retraso. El Ministerio de Cultura ya tiene en marcha la primera fase del proyecto de restauración de las instalaciones, que incluye la recuperación de los dos castilletes, la sala de compresores y el pozo de ventilación.