MIERES DEL CAMINO, DAVID MONTAÑÉS
El presidente de Hunosa, Juan Ramón García Secades, anunció ayer que la empresa minera ya trabaja en lo que definió como un «plan B» para evitar que el proyecto de captura de CO2 de La Pereda quede finalmente estancado en su fase experimental por falta de financiación. El máximo responsable de la compañía pública explicó que en el supuesto, «más que probable», de que debido a la actual crisis económica resulte inviable abordar la construcción de una planta de carácter industrial de entre 20 y 30 megavatios, Hunosa está diseñando una actuación «más modesta y más barata». En este sentido, García Secades apuntó que, a falta de cerrar los detalles de la iniciativa, el objetivo sería desarrollar una planta de captación de gas de algo más de 10 megavatios, nunca más de 20, con una inversión que rondaría los 10 millones de euros. «El proyecto planteado inicialmente conllevaría una inversión de decenas de millones de euros y la actual situación económica no invita al optimismo», apuntó el presidente de Hunosa.
Que Hunosa aborde a finales del próximo año el desarrollo del citado plan «B» depende, principalmente, de dos factores. Para empezar, será necesario que las pruebas de validación que ya se están realizando en la planta de 1,7 megavatios construida en La Pereda den los resultados que se buscan. En este punto, García Secades, que ayer visitó las instalaciones en compañía del presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Rafael Rodrigo, apuntó que el prototipo comenzará a capturar dióxido de carbono en un plazo de «una semana o quince días». Además, Hunosa, asumiendo las dificultades que entraña lograr financiación para dar el salto a la fase industrial, deberá encontrar los fondos suficientes para desarrollar una actuación que si bien será más barata, no deja de conllevar un gasto millonario. La instalación, según apuntó Secades, «tendrá que servir de puente entre la fase experimental y el ambicioso proyecto de la planta a escala comercial».
El presidente de Hunosa advirtió ayer de que la puesta en marcha de una planta de captura de CO2 de poco más de 10 megavatios térmicos requeriría «trabajar con equipos de investigación distintos» y no alcanzaría el nivel preindustrial que se proyectó inicialmente. Ahora bien, toda la planificación quedaría truncada si el prototipo ideado por el Instituto Nacional del Carbón (Incar) no logra alcanzar en los próximos meses un buen funcionamiento. Por el momento, García Secades ve «precipitado» tomar una decisión, ya que «habrá que esperar a marzo para tener los primeros resultados». Después, tras «una evaluación seria del trabajo de la planta», el responsable de Hunosa matizó que «será en el segundo semestre de 2012 cuando se establezcan las conclusiones sobre la validación de la tecnología». García Secades también destacó que casi con total seguridad no será él quien pilote el proyecto a un año vista, ya que asumió que, tras el triunfo electoral del PP, dejará el cargo a principios de año. «Será el nuevo equipo directivo quien decidirá si se da el paso siguiente, cuánto costará, cómo se financia y quién se compromete a desarrollarlo».
Hunosa, que en este proyecto cuenta con Endesa y la tecnológica Foster Wheeler como principales socios, cuenta también con el firme respaldo del CSIC. Su presidente, Rafael Rodrigo, señaló ayer que pese a las sombras que ahora amenazan el ambicioso proyecto de captación de CO2 que se desarrolla en Mieres, para este organismo es «una iniciativa prioritaria». El máximo responsable del CSIC matizó que «por nuestra parte seguiremos colaborando», para a continuación añadir que aunque el Consejo no pone los recursos económicos, en lo que respecta a los humanos , «se prestarán». Rodrigo insistió ayer durante su visita a la central térmica de La Pereda en que «las iniciativas de éxito, como es ésta, no hay que perderlas».
Hunosa espera tener en marzo los primeros resultados sobre el funcionamiento de la planta experimental de La Pereda, para poder presentar los informes definitivos entre los meses de julio y agosto del próximo año.