Mieres del Camino,
D. MONTAÑÉS
El sindicato de la Policía Local SIPLA reclamó ayer al gobierno de Mieres una actuación «diligente, rápida y vehemente» a la hora de tomar medidas para esclarecer las «atenciones» que la empresa Igrafo tuvo con el ex jefe de compras municipal, que tras dos décadas ejerciendo estas funciones fue reincorporado hace pocos meses a la plantilla de la Policía Local, a la que oficialmente pertenecía. Además, los portavoces de la central reclamaron la aplicación del «régimen disciplinario».
El SIPLA demandó ayer, «enérgicamente», que el Consistorio mierense aclare que el ex jefe de compras investigado por la Agencia Tributaria por recibir supuestamente regalos valorados en más de 20.000 euros no ha tenido durante los últimos años ningún tipo de vinculación con la Policía Local, ya que «lleva apartado del cuerpo alrededor de 20 años». El sindicato quiso puntualizar que «sus responsabilidades como jefe de compras las ejerció desde la condición de cargo de confianza de los sucesivos equipos de gobierno».
Los dirigentes sindicales del SIPLA matizaron que la conducta del funcionario acusado de recibir regalos dentro del marco del «caso Marea» no debería salpicar a la Policía Local. «Las informaciones que están apareciendo en los medios y las referencias que se hacen al funcionario como miembro de la Policía Local perjudican gravemente la imagen de este colectivo profesional», puntualizaron.
El alcalde de Mieres, Aníbal Vázquez, ya ha dicho que no tiene ninguna intención de abrir una comisión de investigación. El regidor fue concreto y tajante: «La facturación que hemos heredado es correcta y no hemos detectado ninguna anomalía», aseguró el regidor de IU.