Mieres del Camino,
A. V. / C. M. B.
El SOMA-FITAG-UGT ya tiene en sus manos la memoria del expediente de regulación de empleo planteado por Rioglass Solar en sus fábricas de Sovilla (Mieres) y Villallana (Lena). Y tras un primer vistazo, tal como avanzó ayer este diario, las perspectivas no son buenas. El secretario de acción sindical del SOMA, José Antonio Menéndez Barriada, rechazó de plano los 17 despidos planteados por la empresa, al tiempo que reclamó más información a la compañía al considerar «insuficiente» el dossier que les entregaron en la tarde de ayer.
Según explicó el responsable del sindicato minero, en el ERE planteado por Rioglass se incluyen un total de 17 extinciones de empleo, que afectarían en este caso a 9 contratos en la fábrica de Sovilla y a 8 en la planta de Rioglass Solar de Villallana. Unos despidos que, según Menéndez Barriada, «son injustificados» y «nos vamos a oponer frontalmente a ellos en cualquier caso». Además, dentro del expediente se plantean regulaciones de empleo no rotatorias de tres meses para sus 200 trabajadores.
Además, el secretario de acción sindical del SOMA-FITAG-UGT advirtió de que el expediente presentado por Rioglass «es insuficiente». «No veo por ningún lado documentos como el plan de viabilidad y, por lo tanto, a falta de una valoración más exhaustiva, no vamos a aceptar nada de lo planteado hasta que se nos ofrezca una memoria con todos los puntos que tiene que tener», finalizó Barriada.
Por otra parte, la empresa Kerkus Metals ya cuenta con toda la documentación necesaria para iniciar la liquidación de la planta del polígono de Baíña. La patronal ha llegado a un acuerdo con los trabajadores y tendrá que pagar más de 150.000 euros en concepto de indemnizaciones. Cada trabajador recibirá una media de 4.000 euros como compensación por el cierre de la compañía.
Fuentes del comité de empresa, con la única representación de MCA-UGT, exigieron ayer a los organismos competentes que actúen con la «máxima agilidad posible» para terminar con el período de liquidación. Los trabajadores esperan que el proceso de venta de maquinaria se inicie durante la próxima semana y que la liquidación termine en el plazo de un mes, porque algunos trabajadores están encontrando nuevos empleos y «quieren desvincularse lo antes posible, después de cobrar su indemnización».
Kerkus Metals tenía como principal cliente a la langreana Alas Aluminium. Los problemas de la planta mierense comenzaron con la crisis de Alas, que comenzó a no pagar sus pedidos y acumuló una deuda «millonaria», según fuentes del comité de empresa.
Los administradores concursales de Kerkus, que presentó concurso de acreedores hace siete meses, anunciaron la liquidación de la planta a principios de año. Desde entonces, los trámites han avanzado hacia «la única salida posible para la empresa», según los administradores de la factoría mierense. Kerkus Metals empezó a funcionar en 2008. Para su puesta en marcha recibió 3,4 millones de euros de los fondos mineros.