Pola de Siero,
Manuel NOVAL MORO
El equipo de gobierno de Siero echa de menos «una explicación sobre el centro de menores», la unidad de acogida para menores extranjeros que el Principado quiere ubicar en las instalaciones de la Fundación Asturiana de Atención y Protección a Personas con Discapacidades o Dependencias (Fasad) en la parroquia de Meres, según las palabras del propio alcalde, Juan José Corrales.
El anuncio reciente de la Consejería de Bienestar Social de que se ubicaría la unidad en la parroquia desató casi instantáneamente duras críticas de los vecinos, que consideraban que la presencia de los jóvenes, de edades comprendidas entre los 14 y los 17 años, provocaría una gran inseguridad en la parroquia. Asimismo, consideraron su estancia incompatible con el tipo de personas que acoge Fasad en el centro.
El regidor, que comprende que los vecinos «tengan una preocupación por esta gente problemática», señaló que el Ayuntamiento de Siero se encuentra «en una situación delicada». Pero lo que más le choca a Corrales es el hecho de que la Consejería no se haya dirigido en ningún momento al municipio para explicarle el proyecto. En su opinión, «hay que explicarlo muy bien a las administraciones y a los vecinos». Y añadió que, «quizá conociendo bien el proyecto, mi opinión será otra». Pero, por el momento, como le han llegado datos, está «al lado de los vecinos en lo que afecta a esa preocupación».
Lo más que ha recibido el Ayuntamiento de Siero es la solicitud de una licencia de obras para acometer una reforma en las instalaciones del centro de Meres, donde se supone que se establecerá la unidad de acogida de menores extranjeros.
El Alcalde señaló que ha dado instrucciones a la concejala de Bienestar Social, Yoya Álvarez, para que se informe en la Consejería y, conforme a esta información, poder tomar una decisión.
La propia edil señaló que el equipo de gobierno está «contrariado con la determinación de la Consejería», si bien recordó que no ha habido ninguna notificación al respecto. «Entendemos la preocupación del vecindario y el problema se estudiará en el seno del equipo de gobierno», concluyó.
Los vecinos protestaban especialmente por el hecho de que los jóvenes del centro tengan como hora de llegada las dos de la madrugada, con el peligro añadido de que el pueblo no ofrece distracciones ni alternativas de ocio. A esta circunstancia habrá que sumar el hecho de que el pueblo no cuente con una seguridad acorde con lo que será el futuro centro.
El Alcalde, sin embargo, dijo que no teme tanto por los vecinos «como por los otros usuarios del centro», las personas con deficiencias psíquicas, que resultarán muy vulnerables. El regidor no entiende «cómo se va a llevar a cabo la convivencia». Para el mandatario sierense, esta cuestión «es la que más se debe evaluar» a la hora de tomar una decisión sobre el centro.
Los vecinos habían solicitado al equipo de gobierno la celebración de un Pleno extraordinario para tratar el asunto con la intención de que la Corporación rechace la apertura del centro. Este Pleno, que no se ha descartado, al menos no se podrá celebrar a lo largo de este mes, ya que el Alcalde se ausentará varios días durante la segunda quincena.
La asociación de vecinos ha celebrado varias reuniones para tratar el problema y para mostrar su rotundo rechazo al establecimiento del centro. Una de las acciones que se ha propuesto es una campaña de recogida de firmas que se presentarán en la Administración para tratar de frenar la iniciativa. La localidad tiene una población aproximada de 500 habitantes y los vecinos ya han conseguido superar las 200 firmas.
Los vecinos de la parroquia esperan seguir haciendo fuerza y recabando apoyos para evitar el establecimiento de la unidad, que, en su opinión, contribuiría a un empobrecimiento de la calidad de vida de la localidad.
«Hay que explicarlo muy bien a la Administración y a los vecinos»
<Juan José Corrales
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Alcalde de Siero
«El equipo de gobierno entiende la preocupación del vecindario de Meres»
<Yoya Álvarez
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Concejala de Bienestar Social