Noreña,
Franco TORRE
El artista noreñense Pedro Redondo inaugura el próximo 5 de diciembre una exposición de pintura en las dependencias del antiguo depósito del agua. La muestra, que estará abierta para el público hasta el 21 de diciembre, estará compuesta por la totalidad de su obra pictórica, unas 300 creaciones entre dibujos y pinturas sobre diversos soportes.
Redondo, nacido en Noreña en 1930, se inició en la pintura cuando apenas contaba 17 años. En aquella época frecuentaba el palacio del Rebollín, propiedad de la familia Uría, grandes aficionados al arte merced al ascendiente de Juan Uría y Uría, uno de los grandes pintores asturianos de su generación y padre del historiador Juan Uría Ríu.
Pese a que Redondo tuvo que abandonar su primera vocación para dedicarse a empresas más rentables económicamente, su afición al arte pictórico le dio la idea de fundar una empresa de pinturas, y en 1953 nació «Pinturas Redondo 53», que hoy regentan sus hijos y nietos.
Cinco décadas después de su primer acercamiento a la pintura, el noreñense, ya retirado, sintió la necesidad de volver a introducirse en el mundo de la creación artística. «Fue repentino», comenta Redondo, «hacía muchos años que no pensaba en ello, pero una tarde del año 2000, una vez que había acabado de comer, me quedé contemplando una botella de vino Laiz, y de repente me entraron ganas de dibujarla». A partir de aquella botella reproducida en unos minutos, con un bolígrafo en una servilleta de papel, Redondo dio rienda suelta a su vena creativa y retomó una carrera artística que le ha llevado incluso al ámbito de la escultura monumental.
Entre el 5 y el 21 de diciembre, los noreñenses podrán ver la obra pictórica íntegra de su paisano, el más joven pintor mayor de 70 años, en una exposición en la que Redondo pretende «impresionar» al espectador.