Cientos de personas abarrotaron la calle de San Antonio en la noche del sábado, día grande de las fiestas en honor del patrón de una de las zonas más emblemáticas del casco histórico de la Pola. Estas fiestas han alcanzado gran popularidad debido a su carácter marcadamente urbano y a su situación en el calendario, que las sitúa como prólogo de las fiestas de prau que marcan el verano sierense. Las celebraciones en honor del santo, que habían comenzado el viernes, alcanzaron su punto álgido en la madrugada del domingo, cuando la calle, como se ve en la imagen, se quedó pequeña para contener la marea humana que disfrutaba de la fiesta. Los actos concluyeron ayer, con la tradicional sesión vermú, informa Franco TORRE.