JOSÉ A. ORDÓÑEZ
Visto desde fuera, pero a un paso y con toda la simpatía del mundo, Villaviciosa se caracterizó en los últimos años por trasladar al exterior una imagen de una galbanosa parálisis que, sobre todo, emanaba del Ayuntamiento. Se trata, sin duda, del concejo con más posibilidades de la Comarca de la Sidra, el más grande y el más rico, pero da la impresión de que no ha aprovechado sus enormes potencialidades por ese cierto ensimismamiento político y social, dejando que municipios vecinos le adelantasen como si fueran bólidos. Sin embargo, ahora y por fortuna, algo parece moverse en la Villa. El proyecto de rehabilitación de la casona de los Hevia, primer alojamiento en España de Carlos V, y las iniciativas en torno al azabache pueden suponer ese relanzamiento de imagen que el concejo tanto necesita. Lo que hace falta es que, como por desgracia ha sucedido tantas veces en esta región y en esta comarca, las disputas estériles no acaben por retrasar o dar al traste con estas iniciativas. Veremos lo que pasa.