Candás, B. F.
Los sindicatos recibieron el lunes la documentación por parte de la empresa en la que se plantea el destino de los trabajadores afectados por el cierre de Albo, así como las causas que han llevado a ello. Así, la empresa con sede en Galicia plantea a los trabajadores un traslado a su planta de Vigo o bien una indemnización por despido de 20 días por año de servicio, con un máximo de 12 años. Entre las causas que han motivado la toma de una decisión tan drástica por parte de la firma están unas pérdidas del 16 por ciento en el último ejercicio en la fábrica local y un cierto nivel de absentismo laboral, además de la ubicación urbana de la factoría, que se considera poco idónea.
Los sindicatos han rechazado las argumentaciones de la empresa como motivos de cierre, ya que sostienen que el porcentaje de pérdidas no está concretado en cifras, y recuerdan que en la reunión celebrada la pasada semana en Candás, los directivos «dejaron claro» que no hay razones económicas para ejecutar el cierre. Entonces, según los sindicatos, aludieron al «mal momento» del sector debido a la crisis.
Respecto a la ubicación de la planta industrial, en pleno casco urbano de Candás, los sindicatos alegan que «eso ha sido así siempre». Y, cómo no, salen a relucir las diferentes ocasiones en que se planteó el traslado de Albo a un polígono agroalimentario. Los sindicatos también rechazan la argumentación del absentismo laboral.