Proaza / Santo Adriano,
V. DÍAZ PEÑAS
La Fundación Oso de Asturias (FOA) descartó ayer de manera tajante realizar pruebas a «Tola» para cerciorarse de que está fecundada. Así lo apuntó ayer su director, Carlos Zapico, después de dar cuenta al patronato de la fundación del desarrollo del plan de reproducción de las hermanas osas. La Fundación decidirá dónde pasarán el invierno los animales a mediados de julio, cuando el celo haya finalizado de manera completa. Será entonces cuando se conocerá cómo y de qué manera pasan los animales esta época en la que finalmente se sabrá si hay o no alumbramiento.
Como se apunta desde la FOA, en todo momento se apostó por un proceso de reproducción lo más natural posible. De ahí que se descarte realizar análisis para conocer si «Tola» ha sido fecundada por «Furaco» en alguna de las montas que han tenido lugar en el cercado osero. Además, aclara Zapico, el proceso de gestación de los osos no permite conocer si el animal está preñado hasta noviembre. «La gestación diferida supone que el óvulo no se implante en el útero de la madre hasta noviembre. Analizar ahora si hay o no modificación hormonal no tendría resultado, pues esta variación no se produce hasta principios de invierno», añade.
Desde la Fundación Oso de Asturias también se hace hincapié en los riesgos que supondría realizar pruebas de fertilidad a «Tola». Como matiza su presidente, para testar al animal habría que inmovilizarlo y ello supondría un riesgo que no se quiere correr. «Ya de por sí contamos con el handicap de que la hembra es primeriza. Si a ello unimos el uso de anestesias estaríamos arriesgando el proyecto. Por ello descartamos realizar cualquier tipo de prueba para conocer si "Tola" será madre o no», confiesa.
Será entonces, en pleno avance del invierno, cuando se conozca el desenlace de este romance. Sin embargo, tampoco está decidido cómo y de qué manera pasarán los animales este período clave. Como se apuntó ayer desde la FOA, se quiere esperar a que termine el celo para hacer una evaluación completa de lo que ha sido el cortejo. Así pues, los expertos que trabajan en el proyecto de reproducción se han dado un margen de tiempo hasta el próximo 15 de julio para determinar el futuro más inmediato de «Paca» y, sobre todo, «Tola», que es la que más probabilidades tiene de ser madre. El destino de «Furaco», como reconoce Zapico, no corre prisa, pues ahora la prioridad son las hembras.
En el caso de que «Tola» finalmente tenga descendencia, el alumbramiento tendrá lugar en pleno invierno, de ahí que ésta sea una época crucial para el desarrollo del proyecto. Los osos dan a luz a un esbardo de apenas un par de meses de vida y casi sin desarrollar. Lo hacen en el interior de la osera, donde cuidan y alimentan a la cría hasta que crece lo suficiente. Madre e hijo vuelven a aparecer a principios de primavera.
El patronato de la fundación, reunido ayer de manera ordinaria, también conoció el desarrollo del proyecto, al que se le calificó de éxito. Zapico, a pesar de que todavía es pronto para determinar el final feliz del proceso, asegura que la valoración es muy positiva, tanto en datos como en visitas.