Grado,
Lorena VALDÉS
A pesar de que el cielo amenazaba lluvia y que la festividad se había retrasado un día en el calendario moscón, Santa Ana volvió a demostrar ayer en Grado su poder de convocatoria. Cientos de personas participaron en el tradicional desfile de carrozas, pues nadie quiso perderse la cita con el agua, la diversión y la romería.
Pasadas las once de la mañana, las carrozas salían del mercado de ganado para recorrer las principales calles de la villa. Encabezando el desfile, la Hermandad de Santiago y Santa Ana, organizadora del evento. Y tras ellos, las charangas, que se mezclaban con vecinos subidos en tractores y depósitos llenos de agua y otros líquidos. Cientos de jóvenes pedían agua a cada paso que daban, mientras los vecinos, desde las ventanas, atendían a su petición manguera, caldero o botella en mano.
El desfile quiso hacer un homenaje, en forma de carroza, a dos establecimientos míticos de la villa ya desaparecidos, la discoteca El Maijeco y la sidrería El Infierno. «Hace veinte años que cerró El Maijeco y queremos darle el homenaje que se merece», explicó Yoana López, una de las integrantes de la carroza.
Tampoco faltaron en esta popular cita las famosas «turboglorietas» de Grado. Los trabajadores de Hispánica, la empresa que realiza las obras, se subieron a una carroza y disfrutaron también de un recorrido en el que no había que tomar ningún desvío.
En Santa Ana también se jugó al parchís en una de las carrozas, pero con unas reglas un poco diferentes al juego tradicional: «Bebo y saco de casa; bebes conmigo y barrera o bebo y cuento veinte», se podía leer en las camisetas de esta peña.
Tras el recorrido por las calles más céntricas de la villa, los romeros llegaron al Parque de Arriba para participar en la sesión vermut, en el reparto del bollo y en la comida campestre, que se alargó durante toda la tarde. A las cinco de la tarde, los más pequeños de la casa disfrutaron del espectáculo del grupo de animación musical y teatral «La Repera», mientras sus padres cogían fuerzas para rematar las fiestas de este año.
A las ocho comenzó de nuevo la verbena con las orquestas «Caribe Show» y «La Noche» y la fiesta se prolongó hasta bien entrada la madrugada con la quema del «xigantón» y con los fuegos artificiales.