Villanueva (Teverga),
V. DÍAZ PEÑAS
Hay veces en las que los aniversarios no se recuerdan por ser algo agradable o reseñable. Éste podría ser el caso de la iglesia románica de Villanueva, el segundo elemento patrimonial más importante del concejo de Teverga. En este mes de agosto que está a punto de comenzar se cumplirán tres años desde que aparecieran unas grietas en la bóveda. Se cerró al culto, se instalaron unos andamios, se midió la profundidad de los daños y hasta fue fruto de debate político y cultural. Lo único que no ha sucedido en estos tres años ha sido el inicio de las obras para su rehabilitación.
La iglesia de Santa María de Villanueva es uno de los principales elementos históricos y culturales del concejo de Teverga. Iniciada en torno a los siglo XI y XII, está declarada Bien de Interés Cultural y es Monumento Nacional. Modificada exteriormente, en su interior atesora una serie de capiteles en los que se aprecia el desarrollo del arete Románico. Las esculturas van desde los animales más simples hasta las representaciones de pasajes bíblicos de forma historiada. También tiene una pila bautismal románica, disparos de la Guerra Civil y un interesante altar barroco. A pesar de su importancia, en unos días cumplirá tres años con daños en su estructura.
Fue en agosto de 2006 cuando los vecinos de Villanueva alertaron de la caída de cascotes del techo de la iglesia. Entonces se cerró al culto mientras se instalaba un andamiaje para evitar daños mayores. Una grieta amenazaba la bóveda de la iglesia. Tanto los vecinos como el párroco de Teverga instaron a que se actuara en el templo. No sólo tenían que celebrar las misas en la calle, también temían por su iglesia, su «joya». Lo hicieron en varias ocasiones y escucharon varias promesas políticas que no llegaron a cuajar. Tres años lo confirman.
Después de casi un año cerrada, la iglesia fue abierta al culto. Se colocaron protecciones para evitar la caída de cascotes y se estudiaron las causas y la trascendencia de los daños. Se apuntalaron los arcos principales para evitar que la bóveda cediese. Los estudios supusieron un gasto de 55.000 euros y, tras una larga espera, los vecinos conocieron el diagnóstico de la iglesia: grietas estructurales en las bóvedas y en los arcos de la nave central. A principios de este año, la permanente del Consejo de Patrimonio Cultural de Asturias aprobó el proyecto para intervenir en su interior.
El proyecto de rehabilitación ya ha sido aprobado por el Ayuntamiento y en él que se invertirán 130.000 euros. Según los datos ofrecidos por Cultura, las obras no comenzarán, al menos, hasta septiembre. Los vecinos no saben si finalmente se cumplirán los plazos. Sólo saben que en el mes que está a punto de entrar celebrarán, y no precisamente con una fiesta, un aniversario un tanto amargo. Tres años sin actuar en una iglesia con daños en su estructura y que es la segunda en importancia histórico-artística del concejo de Teverga.