Candás, B. FERNÁNDEZ
Las fiestas patronales de San Félix en Candás llegaron ayer a su fin con dos encuentros que protagonizaron la jornada. El primero de ellos tuvo lugar por la mañana en la dársena interior del muelle local, donde se celebraron los festejos náuticos, y el segundo, por la tarde junto al Ayuntamiento de Carreño con el descubrimiento de la placa en honor de la mina y la mar.
El segundo acto atrajo a representantes de los concejos de Ribadesella y de Caso hasta la villa, mientras que el primero tuvo el honor de reunir el mayor número de público de todas las fiestas. Los festejos náuticos de este año, que incluyen como actividad principal la carrera de «Les coses que floten», tuvieron gran éxito, con más de un centenar de participantes, lo que a su vez atrajo a muchos vecinos y a visitantes en torno al caladero candasín.
La gran novedad de esta edición de las fiestas de San Félix y la sardina ha sido, sin duda, la proliferación de peñas, comenzando por las organizadas en torno al Rally de la Sidra, que tuvo récord de participación: 28 grupos. Eso ha tenido su reflejo también en los festejos náuticos y, por extensión, en un mayor atractivo para el público, al ver más participantes en una fiesta sobre el agua centrada, como otros años, en tres actividades principales: la travesía de «Les coses que floten», la cucaña tradicional y la suelta de patos. Otra de las situaciones novedosas de la jornada náutica de ayer fue la coincidencia de las celebraciones de San Félix con la IX Travesía a nado «Playas de Candás», que organiza el Patronato Deportivo Municipal de Carreño y que congregó a dos centenares de participantes de toda Asturias y a algún participante internacional.
Los nadadores salieron de la playa de La Palmera y, tras recorrer un kilómetro y medio, llegaron también a la dársena interior. Por otra parte, el encuentro entre la mina y la mar se celebró, como de costumbre, junto al monumento situado en la parte trasera del Ayuntamiento local.
Los representantes de Carreño y Langreo, los alcaldes Ángel Riego y Esther Díaz, homenajearon este año a los municipios de Ribadesella y de Caso, con sus alcaldes, Ramón Canal y Elías Rodríguez. Los cuatro descubrieron una nueva placa junto a las anteriores y realizaron una ofrenda floral a los trabajadores de las dos profesiones asturianas por antonomasia: la de minero y la de pescador.
Por la noche hubo verbena, interrumpida por la traca que anunciaría el fin de fiesta.