FRANCO TORRE
En «Vivir para gozar», Cary Grant interpreta a un tipo que, tras ganar una pequeña fortuna en la Bolsa, sólo piensa en irse de vacaciones. Esto choca con los intereses de su prometida, que pretende promocionarlo en la empresa de su familia. Como pasa en la película, también el alcalde de Noreña ha querido irse de vacaciones, contraviniendo en este caso los deseos de la oposición, que querían tenerle en la Villa Condal para el último Pleno, sin duda para mantener con el regidor un debate «amistoso» sobre las particularidades del plan de empleo. El Alcalde, haciendo uso de los privilegios de su cargo, rechazó adelantar el Pleno, pese a que pillaba a varios concejales de viaje, y lo dejó para el último jueves de julio, como por otro lado marcaba el calendario, aun a sabiendas de que en esa fecha estaría por tierras castellanas. Todo muy circunstancial, si no fuera porque apenas dos días después, sin duda presintiendo la victoria del noreñense Bernardo, Movilla estaba de regreso para acudir a la final del Mundialito de bolos.