Rubiano (Grado),
V. DÍAZ PEÑAS
La lluvia puso las cosas difíciles, pero no restó ni presencia ni animación al Festival del cordero de Rubiano. Cientos de personas no quisieron perderse una cita clásica en el verano moscón y dieron buena cuenta de la carne que los propios vecinos prepararon con tesón y bajo una lluvia que obstaculizó bastante el trabajo de los organizadores. Al final, el tesón dio sus frutos y se repartieron unas 500 raciones de cordero, acompañado con pan de escanda y arroz con leche casero.
La cita gastronómica del cordero a la estaca de Rubiano viene de años atrás. Aun así, la fiesta se perdió durante unos años. Hace catorce primaveras, cuando nació la asociación cultural San Lorenzo, se retomó esta tradición que sigue creciendo año tras año. Ayer, a pesar del mal tiempo, cientos de personas dieron salida a media tonelada de carne. Una clara señal de que el festival no sólo se consolida, sino que además crece.
Como explicaban ayer los encargados del asado, cada año llega gente nueva, y lo que nació como una fiesta para los vecinos y allegados se ha convertido en una referencia de las fiestas del concejo moscón. «Mira, acaba de llegar gente que ha venido desde Barcelona», comentaban mientras vigilaban la carne para evitar que se quemase.
La tradicional corderada es una de las muchas actividades programadas por la asociación cultural para las fiestas patronales. Ayer, sin ir más lejos, también se celebró una misa y una animada subasta de panes de escanda. Hubo un concurso de arroz con leche y tras la comida se hizo entrega de una placa al «abuelo del año», Eulogio Alonso, que, con sus 94 años, es el vecino más longevo de Rubiano. También hubo baile, exhibición de coches todoterreno y fiesta, mucha fiesta.
Para la jornada de hoy también se han programado actividades dentro de las celebraciones patronales. Por la mañana habrá carreras de cintas a caballo y se entregará el bollo a los socios de la asociación. También se organizará una paella para unas doscientas personas. Y es que en Rubiano todo se hace a lo grande. Los vecinos no dudan en poner toda la carne en el asador.