Valdesoto,
Manuel NOVAL MORO
«Es un mercado muy guapo para cambiar impresiones y ver a los amigos que vas haciendo». Así describe Xuan Cueto, artesano de Villaviciosa, el Mercáu de Artesanía en Maera de Valdesoto, una cita para muchos ineludible con este subsector, que ayer cumplía su duodécima edición. Como siempre, la sesión vemú del domingo de San Félix en Valdesoto tuvo como protagonista la madera. Quince artesanos de toda Asturias, con trabajos y estilos muy distintos, exhibieron sus obras en la carpa del prau de la fiesta y también mostraron en vivo sus habilidades: fabricación de madreñas, de bastones, talla y esculturas, entre otras.
La artesanía en madera tiene una larga tradición, y los que trabajan hoy este material beben de ella y también buscan la innovación. Para Xuan Cueto, uno de los trabajos que llevan más tiempo y que la gente menos aprecia es pensar la pieza. Se trata de convertir un trozo de madera en algo, ya sea una lámpara, un cofre, una jarra o una vasija, y el artesano debe ver la pieza antes de ponerse a trabajar. Después está el trabajo de vaciar, dar forma y pulir, y lo más costoso: realizar las tallas. A otro de los artesanos que exponía ayer sus obras, Justo Raigoso, le gusta ver las obras como algo vivo, que más que una manufactura es algo que nace, que brota de la madera.
En cuanto a las ventas, se nota la crisis, pero no de forma excesivamente. «Está un poco tranquilo, no hay la compra de otros años, pero sí se está vendiendo», asegura Cueto.
En esta ocasión, la feria se complementó con una jornada de juegos tradicionales, la segunda prueba puntuable de la Liga de deporte tradicional Oriente de Asturias, en la que participaron los equipos Los Amigos, de Sevares (Piloña); Monte Areo, de Guimarán (Carreño), Comarca de la Sidra, de Nava, y Perlora, de Carreño. Valdesoto celebra hoy su día grande, con el desfile de carrozas.