Páramo (Teverga),
V. DÍAZ PEÑAS
Dar a conocer un territorio con enormes cualidades naturales y generar entre la población y los turistas la necesidad de conservar y preservar el medio ambiente. Estos son algunos de los objetivos que persigue la Asociación de Vecinos «El Furáu» con la puesta en marcha de visitas guiadas por el hayedo de Montegrande, en el concejo de Teverga. La asociación, que ha conseguido una subvención de la Consejería de Medio Ambiente, organizará visitas para escolares, vecinos y turistas por este bosque que está considerado como uno de los más extensos de Asturias.
Las visitas serán guiadas, didácticas y adaptadas al público asistente. Para ello se contratará a un equipo multidisciplinar de educadores con formación específica en medio ambiente. Y es que, como se apunta desde la asociación, lo que se pretende es dar a conocer la riqueza natural de este bosque que forma parte del parque natural de las Ubiñas-La Mesa. También se quiere incrementar el conocimiento y el desarrollo de valores de respeto a la naturaleza, así como comportamientos positivos en pro del medio ambiente.
Las visitas guiadas estarán dirigidas a todos los públicos, aunque se hará especial hincapié en los más pequeños. De ahí que se vayan a organizar recorridos para los alumnos del Colegio de Teverga y de toda Asturias. Una actividad que complementarán con un libro de profesor y de alumno para que aprendan sobre el medio en vivo y en directo. Las visitas también se ofrecerán a los habitantes del parque natural, ya que otro de los objetivos es sensibilizar a los vecinos del territorio de la importancia de pertenecer a un espacio protegido. «Es también una manera de que aprecien aún más el territorio privilegiado que habitan», explicaron desde «El Furáu».
Para las rutas proyectadas, los vecinos utilizarán un sendero ya existente y que recorre parte del hayedo de Montegrande. El recorrido, que parte de las proximidades de la carretera del puerto de Ventana, se dividirá en dos partes. En la primera se discurre por una pista sin apenas desnivel apta para todos los públicos y que cuenta, en parte, con acceso para discapacitados visuales y de movilidad reducida. En este tramo ya existen paneles explicativos que apuntan detalles del bosque, como las especies que lo habitan. El segundo tramo recorre una ruta de senderismo, por lo que no es apta para niños.
Los vecinos quieren compartir su bosque. Quieren dar a conocer su distribución y su valor ecológico. Pero, sobre todo, quieren concienciar a la población de la necesidad de mantener vivos los bosques.