Careñes (Villaviciosa),
Mariola MENÉNDEZ
¿Se imaginan tener que acceder a su casa valiéndose de una escalera para saltar la valla? La familia Alderete Vincent no se lo imagina, sino que lo padece. Ésa es la única forma que tienen para poder entrar y salir de su domicilio, situado en la localidad maliayesa de Careñes. Sufren esta situación desde que, a finales del mes de julio, su vecino les tapiara la entrada debido a la construcción de un muro. Para impedir aún más su paso, dicen, ha atravesado dos vehículos. La familia ha iniciado un proceso judicial para recuperar el camino particular de la vivienda, según apuntan, y se lo han comunicado tanto al Ayuntamiento de Villaviciosa como al Principado.
El alcalde, Manuel Busto, señaló ayer que la Policía Local se desplazó hasta el lugar para ordenar la paralización cautelar de los trabajos que está acometiendo el vecino al carecer de los permisos requeridos. El concejal de Urbanismo, Rogelio Estrada, manifiesta que esta persona tiene concedida «una licencia para realizar un cierre lineal de 70 metros en el camino». El edil añade que «hace un mes que tuvimos constancia de esta situación y solicitamos un informe a la oficina técnica y se determinó el paro cautelar de los trabajos porque no se ajustan a la licencia». No obstante, es un conflicto que deben dirimir en los tribunales los propios afectados, ya que al tratarse de una propiedad privada el Consistorio no puede actuar sin la autorización del juez. El citado vecino deberá ahora explicar las obras que está realizando a los responsables municipales. Estrada achaca esta situación a «la falta de planificación urbanística que existe en la Marina».
La familia Alderete Vincent señala que los problemas surgieron con la llegada del nuevo propietario al inmueble vecino. Los afectados piden entrar y salir de su casa «sin problemas», ya que ahora tienen que hacerlo ayudados de una escalera o de prestado, atravesando la finca de sus otros vecinos. Argumentan que «en la nota simple informativa de sendas viviendas consta que es un camino particular que da entrada a dos viviendas», al igual que recogen las escrituras. Aseguran haber intentando el diálogo, pero nada. Esta situación les está ocasionando inconvenientes como no poder proveerse de gasóleo o alquilar la casa, afirman.