Proaza,
V. DÍAZ PEÑAS
«Ositas de Asturias» es el nombre de un nuevo dulce que está causando furor en los valles del Trubia y en el resto de Asturias. Se trata de unas pastas con forma de oso que comercializa una empresa avilesina y que incorpora a su envoltorio fotografías y textos sobre la historia de «Paca» y «Tola», las hermanas osas más famosas del Principado. La iniciativa comercial también tiene carácter de colaboración, ya que con la adquisición de una de estas cajas se está colaborando con la Fundación Oso de Asturias, que trabaja para conservar la especie.
José Blanco Muriedas es el que ideó este nuevo dulce y también es el gerente de la empresa Muriedas Repostería, que elabora estas peculiares pastas de mantequilla. Como explica, todo surgió después de darle vueltas a la cabeza para encontrar cosas nuevas que innovaran en período de crisis. «Ya elaboramos un sinfín de productos de marcado carácter asturiano en forma de dulce, como madreñas, vasos de sidra, la Cruz de la Victoria o los "Cubos" de Llanes, entre muchas otras. Sin embargo, nos dimos cuenta de que no había nada sobre "Paca" y "Tola", a pesar de que sean un auténtico emblema», puntualiza. De ahí que se pusieran manos a la obra.
Lo primero fue contactar con los representantes de la Fundación Oso de Asturias (FOA) para explicarles su intención. «Ellos no pusieron ninguna pega; es más, se mostraron encantados con la iniciativa», comenta Muriedas, quien tuvo que elaborar unos moldes especiales que dieran forma de oso a los dulces que fabrica de manera artesana. Ahora, un par de meses después de que salieran al mercado, «Ositas de Asturias» ya se han convertido en un producto típico de los valles del Trubia y también del resto de Asturias. Se pueden comprar tanto en la Casa del Oso de Proaza como en otros establecimientos de productos asturianos.
Pero más allá de la novedad de este producto, tanto desde la Fundación como desde la empresa de repostería se hace hincapié en el carácter contributivo de los dulces. Y es que cada vez que una persona compra una caja de «Ositas de Asturias» también está colaborando activamente con la conservación del oso en el Principado, ya que una parte del coste se destina a tal fin. «Es una manera de implicar a los visitantes en la conservación de una especie tan emblemática como el oso», subraya el gerente de Muriedas Repostería.
De momento, las ventas de este producto no van nada mal, sobre todo en estos meses de verano en los que la Casa del Oso de Proaza se llena de visitantes. La familia Ibáñez, de Vigo, visitó recientemente las instalaciones y tras recorrer la exposición sobre el oso no pudo resistirse a llevarse de recuerdo una de estas cajas de madera llenas de pastas en forma de plantígrado. «Nos encantan los dulces y creemos que se trata de algo que llama la atención; además, contribuimos a la conservación de la especie», apuntaron los gallegos. Queda claro que «Paca» y «Tola» no sólo son un reclamo turístico de primer orden. También son un buen filón para las ventas.