Pola de Siero,
Franco TORRE
Pola de Siero llora la muerte de una de sus vecinas más queridas. Sor Isaura Verísimo Blanco, toda una institución en la localidad tras casi medio siglo de servicio en la residencia Nuestra Señora de Covadonga, falleció en la madrugada de ayer en el Hospital Central de Asturias. La religiosa había sido ingresada el sábado por un derrame cerebral.
Natural de una pequeña localidad orensana, sor Isaura llegó a la localidad polesa en 1962. Durante sus años en la residencia polesa, sor Isaura vivió momentos de incertidumbre, como los ocasionados por un incendio que obligó a cerrar temporalmente el asilo, o por el hundimiento de una parte de la cubierta. «Ella acababa de salir del comedor cuando se hundió el techo» apunta la madre superiora, Matilde Santos, que pese a no estar en la época en el asilo conoce bien la historia.
Fue la propia madre superiora una de las religiosas que acompañaron a sor Isaura al hospital ovetense para su ingreso. «Aún ayer me cogía la mano y me decía "Anda, ayúdame a levantarme"», señala emocionada la religiosa, quien agradece «las múltiples muestras de cariño que nos han hecho llegar los vecinos de Pola de Siero desde que se conoció la muerte de sor Isaura».
El propio Ayuntamiento de Siero, por medio del alcalde, Juan José Corrales, también manifestó sus condolencias a la comunidad religiosa. «Sor Isaura era una institución en el asilo. Su compromiso con los necesitados era digno de elogio», señaló Corrales, que destacó que «siempre que sor Isaura hizo alguna petición a la Alcaldía era para ayudar a los más necesitados». El funeral por sor Isaura, que el pasado verano había sido propuesta para ser nombrada hija adoptiva del municipio, se celebrará esta tarde, a partir de las cuatro de la tarde, en la capilla de la residencia de las Hermanitas Nuestra Señora de Covadonga.